La última jornada de la Champions se presenta más incierta que nunca. El Barça, a diferencia del año pasado, no está matemáticamente clasificado entre los ocho primeros. Es noveno. Necesita ganar y hacerlo con la máxima diferencia de goles, porque hay ocho equipos empatados a 13 puntos: desde el sexto al decimotercero.
“Estaremos sólo pendientes de nosotrosde lo que está en nuestras manos”, consideró Hansi Flick, que ni siquiera deseaba entrar en consideraciones sobre el número de goles que debe marcar el Barça. Tiene una diferencia de 5 entre los marcados (18) y los encajados (13), igual que el Sporting Lisboa (14 y 9). Le superan Paris Saint Germain (10), Newcastle (10) y Chelsea (6).
Marcus Rashford habla con Hansi Flick durante el entrenamiento previo al Barça-Copenhague. / Alejandro García / EFE
El trabajo de ganar
“Lo más importante es que hagamos nuestro trabajo y ganemos”, es la única prioridad del entrenador, que quiso subrayar el nivel del Copenhague para rechazar la idea de que será un saco de golpes para el Barça. “Es la Champions y en la Champions siempre hay que jugar al máximo nivel. El Copenhague es un gran equipo y será duro”, dijo convencido.
El Barça encara el duelo con optimismo. Las bajas de peso que se suponen no serán excusa. Faltarán Frenkie de Jong, sancionado, y Pedri, lesionado, con lo que deberás idear un doble pivote nuevo. Ante el Oviedo interpretó a Casadó al lado de De Jong. El entrenador tiene que decidir si devuelve a Eric García al centro del campo, como en la anterior ausencia de Pedri. En la delantera se registrará la alta de Ferran Torres.

Ferran Torres, en primer término, en el entrenamiento de este martes, / Alejandro García / EFE
paso a paso
Flick no quiso especular sobre cuántos goles se necesitarán para garantizar una plaza en los octavos. “Hay que ir paso a paso”, replicó: el primero es “jugar al máximo nivel”, el segundo es “ganar” y el tercero hacerlo con la máxima diferencia sin poner en peligro la victoria.
Precisamente por el orden natural con que han de sucederse los acontecimientos, Flick corroboró que daba más valor al ejercicio de presión que hizo Lamine Yamal en el primer gol al Oviedo que la bella ejecución del 3-0. “Si no hubiéramos marcado el primero, igual el tercero no habría llegado”, sugirió.

Dani Olmo, en la sala de prensa de la ciudad deportiva. / Gorka Urresola Elvira / SPO
“Los goles vendrán”
Dani Olmo también demostró que el equipo no debe obsesionarse con la cantidad de goles. “Somos un equipo que llegamos mucho a portería y tendremos ocasiones. Los goles vendrán”, garantizó el mediocampista, que tal vez vio modificado su rol por la ausencia de Pedri y De Jong.
Olmo se siente más cómodo jugando de mediapunta, dijo, que más próximo a la función de mediocentro y podría compartir presencia con Fermín, “aunque en algunos partidos parecía él o yo”. Rodeado de canteranos, ve un Barça más fuerte. “Los que llevamos tanto tiempo en el club nos damos un plus que se ve en el campo”, aseguró.
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