El Congreso ha tumbado este martes el real decreto en el que se incluía la subida de las pensiones para el 2026. Asegurado el pago de la nómina de enero con el incremento del 2,7% general planteado, ahora el Ejecutivo deberá maniobrar y medir plazos para evitar que el revés suponga un impacto en la nómina de febrero. Es la misma situación que se vivió el año pasado.
La solución pasa por aprobar un nuevo decreto en el Consejo de Ministros y publicarlo en el BOE para que entre en vigor y cubra la subida nuevamente, pendiente de su posterior ratificación en la cámara. Para obtener el visto bueno de los partidos y evitar ir repitiendo el proceso, se podría optar por trocear el decreto o retirar de él que levanten medidas más reticencias en el resto de grupos.
¿Cuál es la propuesta de ascenso?
Con carácter general, la subida prevista para el 2026 es del 2,7%. Para las pensiones mínimas, el incremento previsto es del 7%. Por su parte, para las pensiones no contributivas, para las pensiones con cónyuge a cargo y para las de viudedad con cargas familiares, la subida propuesta es del 11,4%. Las revalorizaciones también llegan a las clases pasivas, que recogen a los funcionarios públicos del régimen.
Estas cifras se aplican a todo el conjunto de las pensiones, desde las de jubilación, que reciben 6,6 millones de personas; las 1,5 millones de pensiones de viudedad, así como el poco más de un millón de incapacidad permanente, las de orfandad y las que son a favor de familiares.
Desde el Gobierno se calcula que la subida supone unos 570 euros adicionales para una pensión media de jubilación.
¿Qué pasará con las pensiones?
Los pensionistas cobran en enero la pensión con el incremento incorporado, al estar aún vigente el decreto al ordenarse los pagos. Esto se da porque el Gobierno había aprobado en el último Consejo de Ministros del año el decreto, que se publicó en el BOE el 24 de diciembre y por lo tanto estaba en vigor hasta que fuera aprobado o tumbado. De hecho la gran mayoría habrán cobrado ya, teniendo en cuenta que si bien se abonan del 1 al 4 de cada mes, los bancos la adelantan una semana o más.
No es la primera vez que se tumba la subida de las pensiones en el Congreso de los Diputados. A inicios del 2025, a través del llamado decreto ómnibus, el Ejecutivo pretendía aprobar una batería de medidas entre las que incluían la revalorización del 2,8% de las prestaciones para el 2025. Pero en la votación, el 22 de enero del 2025, Junts, PP y Vox rechazaron el real decreto al ir con otras medidas que rechazaban.
El 28 de enero, menos de una semana después, el Consejo de Ministros aprobó un nuevo real decreto con medidas similares, entre ellas la subida de las pensiones, para que volviesen a tener efecto y validez. Si se tramita por urgencia, como ahora, tras publicarse en el BOE se consta de un mes para su convalidación en el Congreso.
El año pasado el real decreto recortado se acabó aprobando el 12 de febrero, por lo que los pensionistas no sufrieron ningún percance.
¿Qué se puede hacer ahora?
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, no ha querido adelantar este martes los pasos que dará el Gobierno ante el revés. Fuentes del ministerio apuntan que “el Gobierno trabaja intensamente para que la revalorización prevista para el 2026 sea una realidad”.
Una salida sería copiar lo hecho el año pasado. El Ejecutivo puede aprobar un nuevo real decreto en el Consejo de Ministros, para lo que habría que esperar al menos una semana, a la reunión del 3 de febrero, si no hay convocatorias extraordinarias. De esta manera, la subida volvería a estar cubierta hasta una aprobación hipotética y no peligrarían las revalorizaciones de febrero.
Al lanzar un nuevo decreto el Ejecutivo puede optar por trocear el presentado hoy para garantizar una votación a su favor. Desde el PP se apuesta por esta opción. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha planteado que los pensionistas pueden estar “tranquilos” porque el rechazo no hará que decaiga la revalorización, sino que obligará al Gobierno a llevar a cabo un decreto “limpio” solo con ese punto relativo a las pensiones. Tanto PP como Junts se han mostrado dispuestos a aprobar la subida si se presenta en una norma que no incluye otras medidas.
Como sea, la idea sería que el mecanismo usado sea válido antes de abonar la próxima nómina de febrero, para evitar que se reduzcan y se cobre como en el 2025. El pago de febrero se produce hacia finales de dichos meses. Ese es el margen con el que cuenta el Ejecutivo.
En el caso de que no se llegue a aprobar la subida para que tenga efectos en la próxima nómina, siempre queda la posibilidad de aprobarlo más adelante con carácter retroactivo y que se cobre el incremento a posteriori.
¿Cuántos afectados hay?
Este mismo martes se han publicado los datos de la nómina de pensiones de enero. En dicho mes 9,4 millones de personas cobraron 10,45 millones de pensiones. De media, los pensionistas percibieron 1.363,36 euros. En el caso de las prestaciones de jubilación, se sitúan en 1.563,6 euros mensuales.
