El Tribunal Correccional de París ha condenado a última hora de este martes al exsenador Joël Guerriau a cuatro años de prisión, de los cuales 18 meses serán de cumplimiento efectivo, tras declararlo culpable de haber drogado a la diputada y amiga del MoDem, Sandrine Josso, en 2023 con la intención de violarla. La sentencia confirma la acusación de administración de sustancias nocivas con multas delictivos en el domicilio del político.
Para fundamentar el fallo, el presidente del tribunal, Thierry Donard, ha señalado que la intención sexual del acusado “se deduce” de varios factores concurrentes: las “condiciones intimistas de la velada”, la coherencia de las “declaraciones constantes de la víctima” y, de forma determinante, la “insistencia” del exsenador en que Josso bebiera una copa de champán que contenga MDMA disuelta.
En el plano procesal, el tribunal ha dictado una orden de ingreso en prisión con efecto diferido y sin ejecución provisional. Sin embargo, la entrada en la cárcel quedará en suspenso debido al recurso de apelación que la defensa del exsenador ha anunciado inmediatamente al finalizar la audiencia, lo que paraliza la ejecución de la pena hasta el nuevo fallo.
Tras conocerse la sentencia, Sandrine Josso, ha comparado ante los medios para expresar su “inmenso alivio”. La diputada ha valorado especialmente que la jurisdicción haya reconocido “en toda la línea” su condición de víctima y la gravedad de los hechos denunciados, cerrando así un capítulo judicial que ha mantenido el foco sobre la violencia mediante sumisión química.
El escándalo se remonta a noviembre de 2023, cuando Guerriau, de 66 años, fue detenido e imputado por invitar a su casa a Josso, de 48, y servirle éxtasis en una bebida. El caso generó una fuerte repercusión en Francia, pese a que el político económico siempre la intención sexual o de sumisión, alegando que atravesaba una crisis personal por la muerte de su gato y que el consumo de drogas era para uso propio.
