Los bonos soberanos cerraron este martes en verde, en una rueda marcada por una nueva compresión del riesgo país. El índice EMBI+ Argentina perforó el umbral de los 500 puntos y finalizó en 494 unidadesun nivel que no se observaba desde 2018.
El mejor desempeño se registró en el tramo corto de la curva. Los títulos con vencimientos entre 2029 y 2030 avanzaron hasta el 2%, lo que exponen una menor percepción de riesgo en el corto plazo y una mayor confianza del mercado en la capacidad de cumplimiento de los próximos compromisos financieros.
Los bonos de mayor duración también operaron en terreno positivo, aunque con avances más acotados, en el rango de 0,7% a 1,3%.
En este marco, la baja del riesgo país consolida el proceso de compresión observado en las últimas semanas, aunque el mercado continúa atento a la evolución de las variables macroeconómicas y los avances en el frente fiscal y financiero.
Desde el punto de vista relativo, la caída del riesgo país deja a la Argentina a unos 60 puntos del EMBI de Ecuadoruna referencia que marca el grado de compresión alcanzado y el margen potencial que aún existe si se mantiene el actual esquema macroeconómico, en particular la acumulación de reservas y la estabilidad financiera.
Cabe recordar que Ecuador dio a conocer el resultado de su reciente emisión de deuda, con vencimientos en 2034 y 2039, a tasas de 8,75% y 9,25%, respectivamente.
Según datos citados por PPI, el gobierno de ese país informó que recibió ofertas por u$s 2480 millones correspondientes a los bonos 2030 y por u$s 2120 millones de los bonos 2035.en el contexto de su programa de recuperación en efectivo. En total, Ecuador recomprará cerca de u$s 3000 millones de bonos globalesprincipalmente a partir de los títulos con vencimiento en 2030 y, en menor medida, de los bonos 2035.
El asesor de inversiones, Leandro Monnittoladijo en diálogo con El Cronista que, el hito tiene que ver con la acumulación de reservas que adelanta el Banco Central.
“No es ni explosiva ni marginal, pero sí sostenida. Hay una meta anual y, en lo que va del mes, el ritmo ya implica cerca del 10% —o incluso algo más— de ese objetivo. Eso, es una señal clara de confianza externa y deriva en la compresión del riesgo país”.
Monnittola agregó que es cierto que los bonos soberanos todavía no se movieron de manera agresiva, pero el escenario apunta a salidas cada vez más bajos.
“A medida que cae el riesgo país, la TIR también bajan, y aparecen distintos escenarios de salida según el nivel de compresión adicional”, agregó el experto.
El punto clave es que, aseguró Monnittola, si la acumulación de reservas se mantiene, no solo va a continuar la compresión de retornos de la mano de un menor riesgo país, sino que además empieza a tomar forma una eventual vuelta de Argentina al mercado internacional.. “Con tasas más razonables, se vuelve viable un rollover de deuda”, advirtió.
Hoy el mercado habla de una tasa en torno al 9% o algo más arriba como nivel lógico para una colocación externa. “Si el escenario macro sigue favorable y la compresión continúa, ese umbral se vuelve alcanzable”, aseguró el estratega. En ese contexto, lo más probable es que el Gobierno busque avanzar con un refinanciamiento de deuda, concluyó.
Renato CamposCEO de GH Trading, dijo a este medio que la caída del riesgo país hacia la zona de los 493 puntos básicos representan un hito técnico relevante.
“Es el nivel más bajo desde mediados de 2018 y consolida un proceso de compresión que comenzó tras los máximos alcanzados a fines de 2023.”, aseguró.
Sin embargo, Campos bajó a tierra la euforia del mercado y aseguró que este movimiento aún no implica un regreso pleno de la Argentina a los mercados internacionales de deuda en condiciones normales..
“Para eso, el EMBI debería consolidarse en niveles más bajos —idealmente por debajo de los 400 puntos— y estar acompañado por mejoras estructurales sostenidas, como una política fiscal consistente, un marco macroeconómico más estable y una mayor previsibilidad.d”, advirtió.
Y concluyó: “Solo en este escenario podrían reducirse de forma duradera las primas exigidas por los inversores y habilitar un retorno a ciclos regulares de emisión.”.
Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, señaló por su parte que la baja del riesgo país a la zona de 493 puntos marca niveles que no se observaban desde 2018“antes de que la Argentina perdiera el acceso al financiamiento voluntario y entrara en un ciclo de crisis cambiaria y fiscal más profundo”.
Para Juárez, se trata de un dato relevante, ya que refleja una fuerte compresion del EMBI argentinoen línea con una mejora en la percepción de riesgo por parte del mercado.
Hacia adelante, explicó Juárez, si el proceso de orden macroeconómico se sostieneel próximo objetivo lógico para el EMBI se ubicaría en la zona de 400–450 puntosniveles en los que hoy operan economías emergentes con desequilibrios más acotados y mayor previsibilidad.
“Para avanzar en esa dirección, el mercado necesita señales de continuidad, disciplina fiscal, acumulación de reservas y un marco político que reduce el riesgo de reversión”, sentenció.
No obstante, aclaró que, si bien el nivel actual representa una mejora clara, todavía no alcanza para hablar de un acceso pleno y sostenible a los mercados internacionales de deuda. En términos históricos, la Argentina requiere un país de riesgo. más cercano a los 300 puntos, o incluso por debajopara poder financiarse a tasas razonables.
Por su parte, María Belén San Martín.economista de balanzseñaló que el riesgo país volvió a ubicarse por debajo de los 500 puntos, un nivel que Argentina no registraba desde junio de 2018, cuando el EMBI llegó a tocar los 486 puntos.
Este movimiento está en línea con la visión de la estrega de que la puesta en marcha del nuevo esquema cambiario, al permitirle al BCRA acumular reservas, habilita una “compresión gradual” del riesgo país.
Según explicó San Martino, el mercado valida el esquema de manera paulatina, a medida que se consolida la compra de dólares y el marco cambiario gana credibilidad, en un contexto además favorable para los créditos emergentes a nivel mundial.
El acceso al mercado sigue pendiente.
En el corto plazo, este proceso se ve reforzado por una mayor demanda estacional de pesos y por un flujo positivo de dólares, impulsado tanto por la liquidación de la cosecha de trigo como por la emisión de deuda corporativa, señaló San Martín.
Hacia adelante, la economista consideró que existe margen para una mayor compresión del riesgo país si el BCRA logra sostener la compra de reservas durante la temporada alta de cosecha.
“En términos comparativos, recordó que países como Ecuador accedieron recientemente al mercado internacional con un riesgo país cercano a los 430 puntos, por lo que Argentina todavía necesitaría algo más de compresión para volver de manera fluida al financiamiento externo”, dijo en línea con los otros expertos.
“En ese sentido, eventuales operaciones de manejo de pasivos podrían acelerar ese proceso y facilitar el regreso al mercado”, concluyó.
ADR y acciones
Los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street anotaron fuertes subas. Cresud (8,8%); BBVA Argentina (7,7%) y Banco Macro (6,3%).
Las acciones que más subieron en la plaza porteña fueron Cresud (9,6%); Edenor (6,7%) y BBVA Argentina (6%). Esto ubica al índice líder de BYMA en los u$s 2148 y acumula una ganancia de 5,1% en dos ruedas.
