Velintonia, la vivienda del Nobel de Literatura Vicente Aleixandre, abrirá sus puertas al público en 2027, convertida ya en la Casa de la Poesía, un lugar con una parte de casa museo y otra de centro cultural, un lugar de memoria y presente. La … inauguración, claro, coincidirá con los fastos por el centenario de la generación del 27, cada vez más cerca. Al menos, ese es el plan de la Comunidad de Madrid, que ya tiene un borrador del proyecto, al que ha tenido acceso ABC, aunque no ha comenzado las obras.
El gobierno regional quiere que la casa, que fue adquirida por 3,2 millones de euros en abril de 2025 y declarada Bien de Interés Cultural, tras más de tres décadas de abandono, se convierta en «un lugar de memoria viva y un espacio cultural abierto a la comunidad». Para ello, tendrá que restaurar, rehabilitar y musealizar Velintonia, que consta de tres plantas: una planta baja, una planta principal (donde reside el autor de ‘La destrucción o el amor’) y una primera planta que tiene una entrada propia, y que funcionaba como vivienda independiente (ahí la que vivió fue Carmen Conde).
La recreación de la casa museo se hará, según el plan, en la planta principal, que es donde permanecen las huellas del poeta. Gracias a diversas fotografías sabemos cómo estaban la mayor parte de las estancias de la vivienda.: el zaguán de acceso, la sala de entrada con la chimenea, la biblioteca, que almacenaba tres mil volúmenes… El plan es conservar la mayor parte de elementos posibles, como la rejería de forja de ventanas y terrazas, los suelos hidráulicos, las lámparas, los interruptores de la luz, algunos armarios, los radiadores… «Se podría recuperar el color original de las paredes», detalla el documento de trabajo. Y también: «Se recomienda estudiar las posibilidades actuales que ofrece la IA para recuperación y recreación de la imagen de Vicente Aleixandre y sus amigos». Algo así como lo que han hecho en el Teatro Fernán Gómez con el actor que le da nombre, que ahora pide al público que apague sus teléfonos móviles antes de cada función.
El objetivo del proyecto es ser lo más fiel posible a la historia de Velintonia. «La intervención en este espacio debe ser lo menos invasiva posible. Su recreación se realizará recuperando mobiliario y enseres que pertenecieron al poeta persiguiendo que se respira la presencia del escritor (…) Las habitaciones de Aleixandre deberán ser verdaderas narraciones habitadas, capaces de estimular emociones, reflexiones y conexiones personales con el pasado», reza el texto. Aunque avisa: «Cuando se redacta este documento no se ha visto el contenido que dará sentido a la recreación de ambientes y Casa de la Poesía: mobiliario, archivo, biblioteca». Aún falta mucho por hacer.
Una de las estancias de la planta principal de Velintonia
El archivo está hoy en manos de Ruth Bousoño, viuda de Carlos Bousoño, poeta y amigo de Aleixandre, y aunque fue declarado Bien de Interés Cultural en 2022, todavía no se ha mostrado al público. Según consta en el artículo 13 de la ley de Patrimonio Histórico Español, esto es obligatorio para los BIC: «Los propietarios y, en su caso, los titulares de derechos reales sobre tales bienes (BIC), o quienes los posean por cualquier título, están obligados a permitir y facilitar su inspección por parte de los Organismos competentes, su estudio a los investigadores, previa solicitud razonada de éstos, y su visita pública, en las condiciones de gratuidad que se determinan reglamentariamente, al menos cuatro días al mes, en días. y horas previamente señaladas».
El plan es, desde hace meses, comprarlo, así como el mobiliario y el resto de los bienes que necesita la casa. «La administración regional debe recuperar tanto el archivo como los enseres del poeta para dotar de contenido a este futuro centro cultural», dice el texto.
En la planta baja se planea hacer la recepción del centro, así como una sala de exposiciones temporales «de unos 60 metros cuadrados» y otro de almacenamiento. En la planta primera, que se pretende unir con la principal por dentro de la casa (hoy solo se puede entrar por fuera), la idea es poner los despachos de administración (al menos dos y un aseo) y una sala polivalente, también de 60 metros cuadrados, «que permitirá desarrollar talleres de escritura, clubes de lectura, foros, recitales de poesías, espectáculos, reuniones, conferencias, seminarios, talleres escolares y familiares, actividades didácticas, etc».
Además, en esa primera planta quieren hacer una sala de investigadores, que albergará el fondo de consulta. Esto es: el archivo, si se consigue, y libros y demás material sobre el poeta y otros escritores. También habrá un almacén.
El jardín de Velintonia
Por último, el jardín será un espacio más de actividad. «Se recuperará el jardín de Velintonia tal y como estaba en su día, gracias a la documentación que se dispone. Podrá ser utilizado como lugar de esparcimiento intelectual de los ciudadanos, para talleres al aire libre, servir de inspiración a fotógrafos y artistas contemporáneos, así como lugar idóneo en época estival para conciertos, actividades teatrales y proyecciones de cine». Los responsables del proyecto valoran, también, la posibilidad de colocar ahí una escultura del poeta y bancos para los visitantes. De lo que no hay duda es de que seguirá ahí el cedro del Líbano plantado por Aleixandre en 1940.
Por cierto: antes de renovar Velintonia, la Comunidad de Madrid estudia convocar un concurso de fotografía para realizar un reportaje gráfico que retrate el caos de un espacio deshabitado, las marcas de los cuadros que ya no están en la pared, las grietas, la humedad… En fin, todo ese olvido que con los años se ha hecho materia en esa casa.
