La temporada 2026 en las artes marciales mixtas (MMA), y más concretamente en su mayor organización, la Ultimate Fighting Championship (UFC), apunta a ser histórica. Por un lado, la adquisición de los derechos televisivos por parte de Paramount, tras el desembolso de unos 7. … 700 millones de dólares para los próximos siete años, inauguran una era en la que se estima que habrá una evolución en el aspecto audiovisual y económico de la promotora.
Pero más allá de ese detalle, la UFC pretende seguir rompiendo esquemas e impactando de manera internacional con el impulso de eventos que permiten trascender la barrera del nicho internacional. Y no hay mejor escenario que lo que ocurrirá el domingo 14 de junio, fecha del cumpleaños del presidente de Estados Unidos, Donald Trumpy amigo personal del CEO y presidente de la compañía, Dana White.
En esa jornada tendrá lugar el exclusivo evento de la UFC en los jardines de la Casa Blanca, siendo un hito pues jamás se ha llevado a cabo un evento deportivo dentro de la residencia presidencial estadounidense. Donald Trump, un viejo aficionado de las artes marciales mixtas y de la UFC, pidió a Dana White que esto ocurriera. Y saldrá adelante, con total seguridad, tanto que la promotora ya se encuentra armando la cartelera de luchadores que participarán y donde con mucha probabilidad sucederá el regreso al octágono de Conor McGregor.
Debido al tremendo impacto que tendrá esta velada, algunas voces ya han criticado que vaya a tener lugar este evento, catalogándolo como un «capricho de Trump», y señalando que el evento de la UFC en la Casa Blanca es «demasiado político». Unas críticas a las que ha respondido recientemente el CEO de la UFC.
«George Bush era aficionado al béisbol, Obama era aficionado a la NBA y Trump es aficionado a la UFC. No creo que el hecho de que alguno de esos tipos fuera aficionado hiciera que el deporte fuera demasiado político»ha apuntado en una entrevista con ‘Negocios’.
Así, Dana White ha aplacado a las voces discordantes, recordando que otros presidentes de Estados Unidos eran grandes fanáticos de otros deportes y no se criticaba a esas disciplinas. Además, cabe recordar aquí que la vinculación de Donal Trump con la UFC se remonta a los inicios de la compañía y del deporte, pues en el año 2000 ya puso sus instalaciones hoteleras al servicio de los eventos de la compañía estadounidense.
