Como ya hizo la semana pasada ante otras informaciones Joan Laporta volvió a salir a la palestra este miércoles para desmentir noticias sobre el caso Reus en las que se le acusa de participar en una estafa. En esta ocasión el presidente barcelonista, con un comunicado, quiso aclarar distintas afirmaciones realizadas por el extenista Albert Ramos en una entrevista publicada este martes por ‘El Periódico de Catalunya’. Ramos dijo que prestó 100.000 dólares en 2016 y solo recuperó 6.300. “Yo no hice una inversión de 100.000 dólares, hice un préstamo financiero a la empresa CSSB Limited. Saber que Laporta y Sala-Martín formaban parte de esa sociedad y que estaban al frente del proyecto me generó una gran confianza. Lo vi como algo muy serio”, declaró Ramos.
A tal respecto Laporta señala lo siguiente: “La querella mediante la cual el señor Albert Ramos sostiene que habría sido engañado no se dirige a mi persona, como tampoco a la del señor Rafael Yuste ni el señor Xavier Sala i Martín, ya que aquel no ha considerado, ni al denunciar los hechos investigados ni durante el transcurso de la investigación judicial que ninguno de ellos lo hubiera engañado”.
“La querella que señala Albert Ramos ya fue archivada”, recuerda Laporta
Recuerda Laporta que “esa querella fue archivada el pasado mes de septiembre de 2025 al considerar la jueza que no existe ningún tipo de indicio de que el querellante fuera engañado, hecho que está pendiente de confirmación por la Audiencia Provincial de Barcelona”.
El presidente del Barça quiere puntualizar que no es ni ha sido nunca accionista o socio de la sociedad CSSB Ltd. “Reitero también que no soy ni he sido nunca representante o apoderado de la sociedad CSSB Ltd”. Por último afirma que el documento al que se alude, según él, de forma tergiversada en algunas informaciones “es de los socios de la sociedad Core-Store SL, en ningún caso de la sociedad CSSB Ltd”.
Cabe recordar en todo este asunto que Laporta declaró en los juzgados el pasado 16 de enero para responder a una querella presentada por una mujer que invirtió 100.000 euros en el proyecto fallido del Reus Deportiu, que acabó en su extinción. En una comparecencia de menos de una hora, el presidente afirmó que hubo un incumplimiento contractual por un negocio frustrado, pero empresarial que se trata de una estafa, delito por el que está abierta la causa.
