Hubo un momento en que el BNG veía con buenos ojos un acuerdo entre la UE y Mercosur. Mientras estos días hacen gala de haber contribuido con su voto —junto al de Vox, Sumar y Esquerra— a que el Parlamento Europeo solicita al Tribunal de Justicia comunitario … que evalúe si es compatible con los tratados, en 2003 los nacionalistas gallegos abogaban por «una relación prioritaria con Mercosur» y en 2002 apostaban incluso por eliminar las ayudas de la PAC a los agricultores y ganaderos europeos que pudiesen perjudicar a los latinoamericanos.
Fue en el tiempo de Camilo Nogueira como primer eurodiputado del BNG, cuando la actual representante comunitaria del Bloque, Ana Miranda, ya era su asistente en el Parlamento europeo y Ana Pontón, dirigente de Galiza Nova, estaba a un año, más o menos, de conseguir por primera vez un asiento en el Pazo del Hórreo.
En una pregunta realizada el 1 de julio de 2003 al entonces comisario europeo de Comercio, el socialista Pascal Lamy, podía notar el entusiasmo de Nogueira por el acercamiento al Mercosuren un momento en el que, como él mismo destacaba, Lula da Silva acababa de acceder a la presidencia de Brasil —que también ocupa ahora tras haber sido anulada su condena por corrupción—, y en Argentina había sido el recién elegido Néstor Kirchner, en las antípodas de su homólogo contemporáneo, Javier Milei.
Nogueira preguntaba por el «estado de la asociación» entre Mercosur y la Unión Europea ante la «nueva situación política» en los «países hermanos» de Brasil y Argentina, y Lamy ofrecía una respuesta en la que confirmaba que la UE y el bloque latinoamericano «trabajan denodadamente para avanzar en los distintos planos», con mayor o menor fortuna según los ámbitos de negociación. El comisario reconocía que era «demasiado pronto para decidirnos a iniciar la fase final de las negociaciones» —tendrían que pasar finalmente más de dos décadas—, pero ya reflejaba ayudas millonarias de la UE a Mercosur para favorecer su integración e institucionalización.
En la repregunta de Nogueira se confirma su postura, elogiando al comisario al asegurar que «con su intervención me ha sacado las palabras de la boca». Y relata, el eurodiputado nacionalista, como acababa de regresar a Brasil ya Argentina —los dos países fundadores del Mercosur junto a Paraguay y Uruguay— con muy buenas sensaciones; destacaba de ellos su buena evolución, y preguntaba «si está dispuesta la Comisión a mantener, en el futuro, una relación prioritaria con Mercosur» a la vista de que, en su relación, los cuatro países latinoamericanos miraban a la UE «como una relación histórica entre Estados hermanos» y «como el socio necesario para evitar una relación subordinada de los Estados Unidos».
La respuesta final de Lamy a Nogueira, más concisa, incide en que «hemos hecho de esta región del cono sur de América Latina una de nuestras prioridades, ya que estos países han decidido por sí mismos llevar a cabo un esfuerzo de integración» regional que el comisario admite que la UE quiere «estimular».
«Competencia desleal» con Mercosur
Más llamativa es la propuesta de resolución del Parlamento Europeo del 19 de septiembre de 2002, firmada por Camilo Nogueira junto a dos eurodiputados de los verdes de Italia y Francia y uno de Esquerra. En el apartado 9 del documento, se «pide nuevamente una revisión de la política agraria de la UE con vistas a suprimir aquellos subsidios destinados a las exportaciones agrícolas de la UE que suponen una competencia desleal tanto para los productos del Mercosur como para los de otros terceros países». Es decir, eliminar las ayudas de la PAC que reciben los agricultores europeos y que pueden perjudicar a los latinoamericanos por supuesta competencia desleal en las exportaciones.
En el punto 10 de la misma propuesta de resolución sobre la situación del Mercosur, en la que se muestra preocupación por la situación socioeconómica y política de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y se promueve la ayuda de las instituciones comunitarias para solucionarla, se «pide que se cree un mecanismo formal de consulta ciudadana bilateral». para el futuro proceso de negociación de un acuerdo UE-Mercosur».
