María Corina Machado Salió este miércoles de una larga reunión con el secretario de Estado, marcorubioconvencida de que Venezuela atraviesa un momento decisivo y de que el relevo democrático se acerca con rapidez. La dirigente opositora reclamó una «transición real» … y aseguró que el cambio se producirá con el respaldo de las principales democracias, especialmente del Gobierno de Donald Trump. «Estamos viviendo unas horas y unos días decisivos para el futuro de Venezuela y del continente americano», afirmó ante los medios tras el encuentro.
Rubio la recibió en el Departamento de Estado, en Washingtontras participar en una comparecencia previa en el Capitolio, en la que el secretario de Estado desgranó con detalle el plan de Trump para Venezuela. La reunión se prolongó durante aproximadamente 90 minutos, un tiempo claramente por encima de lo habitual para este tipo de citas bilaterales. Machado salió del despacho con el tono de quien cree estar ante un punto de no retorno, insistiendo en que no se trata de un simple reajuste interno del chavismo, sino de una ruptura política. «Esto no es una transición a la rusa donde se quedan las mafias en el poder«, advirtió, descartando cualquier escenario en el que las estructuras del régimen permanezcan intactas.
Dijo Machado que espera volver pronto a Venezuela, y que antes tal vez visite otros países, aunque no quiso decir cuáles.
Según su relato, el secretario de Estado mostró un interés particular en obtener información precisa sobre los presión política: nombres, apellidos y ubicación. Machado interpretó esa atención como una señal de prioridad inmediata. «A cada uno de los presos políticos, a los venezolanos perseguidos, a los que han estado durante meses en clandestinidad: son mi absoluta prioridad. No dejaremos de luchar hasta que todos, absolutamente todos, sean liberados», sentenció.
Machado sostuvo que el país se encuentra cerca de consolidar «no solamente la conquista de la libertad», sino también la reunificación de las familias rotas por el exilio. «Hoy estamos muy cerca de lograr la unificación de todas nuestras familias, que millones de venezolanos que se han ido puedan volver a nuestra casa», dijo, conectando la transición política con la dimensión humana de la diáspora.
«No dejaremos de luchar hasta que todos los presos políticos, absolutamente todos, sean liberados»
María Corina Machado
Líder opositora de Venezuela y premio Nobel de la Paz
En una intervención ante los medios, subrayó que la transición democrática es inevitable por el respaldo internacional, con un énfasis particular en Washington. «Puedo asegurar a los venezolanos que la transición a la democracia tendrá lugar porque tenemos el respaldo de las democracias más importantes del mundo y muy especialmente del Gobierno del presidente Donald Trump», declaró. Insistió en que lo que se abre paso debe ser una «transición real», no una fórmula de continuidad maquillada.
Rubio, según Machado, abordó también las preocupaciones sobre la injerencia de actores externos en Venezuela, con menciones explícitas al papel de rusia, Porcelana mi Irán. La oposición venezolana lleva tiempo denunciando que el país se ha convertido en un enclave donde confluyen intereses geopolíticos y redes criminales transnacionales, una amenaza que, en palabras de Machado, trasciende las fronteras venezolanas.
Antes de su paso por el Departamento de Estado, Machado ya había mantenido encuentros en la Casa Blanca y en el Capitolio con senadores y diputados de ambos partidos, en una ofensiva para consolidar apoyos en Washington. Según su entorno, ha recibido un respaldo amplio, tanto de republicanos como de demócratas, en torno a la necesidad de una transición democrática ya la prioridad de los presos políticos.
«La transición a la democracia tendrá lugar porque tenemos el respaldo de las democracias más importantes del mundo»
María Corina Machado
Líder opositora de Venezuela y premio Nobel de la Paz
Ese despliegue se produce mientras la Administración Trump mantiene, en paralelo, contactos con Delcy Rodriguez en el marco de la fase actual de estabilización. Una convivencia incómoda: por un lado, la presión para acelerar el relevo del chavismo; por otro, los canales abiertos con la figura que encarna la continuidad inmediata del poder en Caracas mientras se gestiona el escenario posterior a la caída de Nicolás Maduro. Machado, sin embargo, resumió el momento con una frase tajante, convencida de que el cambio ya está en marcha: «Está pasando, es el cambio en Venezuela, y no es el momento de posiciones intermedias».
