En la segunda licitación de deuda del año, el Gobierno renovó el 120% de los vencimientos por $ 8,3 billones que vencían esta semana y expandir así casi la mitad de los pagos por dos mesesun resultado que se vio alentado por un nivel de ajuste en las tasas y un contexto con el dólar estable.
“La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación del día de hoy adjudicó un total de $10,34 billones habiendo recibido ofertas por un total de $11,17 billones. Esto significa un rollover de 124,20% sobre los vencimientos. del día de la fecha”, informó el organismo del Ministerio de Economía en un comunicado.
El apetito de los inversores se concentró en la letra más corta con tasa fija, una LECAP que venció el próximo 16 de marzo y captó $ 4,9 billones, el 47% de la colocación. El Tesoro pagó una tasa de 2,99% mensual (42% anual), convalidando un leve suba respecto del rendimiento en el mercado secundario (entre 2,75% y 2,85% mensual).
“La licitación salió dentro de lo esperado, con un rolleo de arriba del 100%, en línea con la mayor liquidez que se venia viendo en el mercado (con la caución bajando fuerte estos últimos días) y eso indicaba que la parte corta de curva iba a estar muy demandada”, dijo Javier Casabal, economista de Adcap.
En la subasta previa, las tasas llegaron al 3,1%, cuando se espera una inflación para los próximos meses. “Las tasas cerraron un poco arriba del mercado, donde andan en 2,8% y cerraron en 2,9%. Sin embargo, si se compara con la licitación anterior donde había más estrés financiero, las tasas fueron más bajas”, dijo Federico Machado, economista de OPEN.
En esa línea, el analista destacó que la Lecap de marzo fue donde se vio la mayor ubicación y señaló que, con este resultado, se absorbieron alrededor de $ 2 billonessumado a la fuerte venta de bonos dólar linked que se viene viendo en el mercado secundario, presumiblemente por parte del Banco Central.
El resto de la subasta se repartió entre títulos con tasa fija y ajustados por inflación por 6 meses, bonos ajustados por la tasa de los plazos fijos mayoristas a 7 meses, y una letra atada al dólar a más de 1 año, aunque en este caso con demanda reducida (1% del total) en una jornada en la que el dólar minorista se mantuvo estable, a $ 1.465.
El Gobierno incrementar necesitaba la refinanciación de los pagos para aumentar los depósitos en pesosuna caja que usa cuando no llega a refinanciar todos los pagos y debe cancelarlos con “cash”. En medio de las tensiones, el porcentaje de renovación cayó al 45% en octubre. Pero luego de las elecciones se mantuvo en un promedio del 100%.
La contracara de la mayor colocación de deuda es una mayor exigencia, reflejada en la suba paulatina de las tasas en los últimos tres meses (del 2,5% en noviembre al 2,9% mensual actual) y una reducción de los plazos ponderados (de 9 a 3 meses) en igual período, según datos relevados por Adcap.
“Es un buen monto y rolleo (124%) pero sigue siendo un financiamiento muy corto: plazo promedio ponderado de los títulos emitidos 176 días, con el 70,6% del total emitido a multas de julio”, dijo Ramiro Tosi, exsubsecretario de Finanzas y analista de Visión Suramericana.
Según el economista, el 75% de la colocación fue con el sector privadodado que previamente el BCRA había ingresado en un canje de letras vinculadas al dólar que vencía a fines de enero.
Para Tosi, la demanda privada se vio alentada por la vuelta de la “normalización de la liquidez”, la estabilidad del dólar y las restricciones regulatorias. En esa línea, la caución cerró este miércoles con una tasa del 19,95% cuando hace dos semanas estaba 10 puntos porcentuales arriba.
“Dólar calmo y mayor liquidez son los factores claves, los bancos no pueden dolarizar sus patrimonios por regulación y en un contexto donde la demanda de crédito sigue floja prefiere ir a instrumentos del Tesoro”, señaló el exfuncionario.
Por normativa del BCRA, Hay un límite regulatorio de cuánto del patrimonio de los bancos puede estar en dólares. Por otra parte, hay límites por el cepo para distribuir las utilidades entre 2019 y 2024. La expectativa es que el gobierno habilite el giro este año a los accionistas del exterior, pero para los saldos cerrados al 21 de diciembre de 2025.
De esa manera, hay una potencial demanda de divisas que podría recién empezar a destrabarse entre abril y mayo de este año, no solo por parte de los bancos sino también de empresas no financieras, aunque dependerá del sector y las perspectivas si distribuyen dividendos entre sus accionistas o los reinvierten en proyectos propios.
