El río Rocha, que atraviesa municipios del Eje Metropolitano de Cochabamba, recibe cada día una carga contaminante de más de 66 mil kilogramos.
De acuerdo con el informe de Situación actual de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) del Eje Metropolitano y las acciones encaradas para la recuperación integral del río Rocha, ofrecidas por la Gobernación del departamento, existen 65 descargas directas de aguas residuales; Además, recuperar el Rocha requiere hasta una década.
El secretario de Medio Ambiente y Recursos Hídricos de la Gobernación, Óscar Zelada, informó que en el diagnóstico técnico se identifican alrededor de 65 descargas directas de aguas residuales a lo largo del recorrido del río Rocha, desde el municipio de Sacaba, hasta Sipe Sipe, además de descargas de origen industrial que requieren procesos de regularización y control.
“Si bien el proyecto Misicuni permitió mejorar el acceso al agua potable e incrementar el caudal del río, este factor también evidencia la urgente necesidad de construir y modernizar plantas de tratamiento, para evitar que el aumento del caudal derive en mayores niveles de contaminación”, sostuvo.
El informe detalla que la mayoría de los contaminantes son desde los domicilios.
“La carga contaminante directa al río es de 66.368 kilogramos por día (Kg/día)”, acota.
Según GIAC2 de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), de esa cantidad, un 48.3% corresponde al municipio de Cochabamba; el 19,7%, un Sipe Sipe; el 8,1%, a Sacaba; el 9,2%, un Vinto; 7,8%, a Colcapirhua; y 6,8%, a Quillacollo.
“Existe la necesidad de cobertura total de saneamiento de aguas residuales domiciliarias con PTAR”.
En el Eje Metropolitano, existen plantas de tratamiento de aguas residuales en funcionamiento, otras colapsadas y una docena en proyecto.
EN FUNCIONAMIENTO
Existen PTAR en funcionamiento, como la de Curubamba, que está en operación y mantenimiento a carga de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado Sacaba (Emapas); Pucara, a cargo de Emapas con apoyo de Aguatuya; San Pedro Magisterio, en manos de la OTB del lugar; Las Magnolias de Emapas; Pacatá, también de Emapas; Abra, de Emapas, con apoyo de estudios en obras de mejora de Aguatuya, estudios de mejora por ABIS y CASA e inversión de FESPA para la mejora de módulos. Todos estos están en Sacaba.
Además, está la planta de Albarracho y la ampliación de la misma, cuya operación y mantenimiento está a cargo del Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa) en el municipio de Cochabamba.
COLAPSADAS
Existen PTAR que están en funcionamiento, pero colapsadas.
Entre esas se identifica la Elevadora Valverde en Cochabamba, que cubre la zona sur en el límite con Colcapirhua y parte de aguas de Tiquipaya, “solo desarenador e impulsadora”.
El Comité de Agua Potable y Alcantarillado Tiquipaya (Coapat) cubre solo el casco viejo en ese municipio, y sobrepasa la capacidad de tratamiento. En Colcapirhua, su PTAR cubre el casco viejo; cuenta con cárcamo de bombeo.
La PTAR Quillacollo cubre casco viejo; También cuenta con cárcamo de bombeo.
En Vinto, su planta de tratamiento cubre el casco viejo, y tiene desarenador colapsado.
Por su lado, la PTAR de Sipe Sipe también cubre el caso viejo y cuenta con desarenador colapsado.
EN PROYECTO
Entretanto, hay 12 plantas de tratamiento de aguas residuales. Se trata de una en Sipe Sipe, con un monto de aproximadamente 70 millones de bolivianos; la de Sumumpaya en Colcapirhua, por 41,6 millones; la de Esquilán, también en Colcapirhua, por 10,5 millones; una en Tiquipaya, por un monto de 31.7 millones; y Albarracho en Cochabamba, por 100 millones.
Además, están en gestión de financiamiento una PTAR en Tiquipaya por 96 millones de bolivianos, una en Vinto por 84 millones y una en Quillacollo por 2 millones.
Hay tres en gestión de financiamiento en Sacaba, una en Lava Lava por 27 millones, una en López Rancho por 25 millones y otra en Chiñata por 5 millones.
Hay una más en Colcapirhua por alrededor de 42 millones.
Zelada agregó que la Gobernación impulsa acciones concretas, sobre todo en Sipe Sipe, Tiquipaya, Quillacollo y Vinto, donde hay proyectos en etapa de gestión de financiamiento.
Zelada detalló que la estrategia de intervención contempla la construcción y mejora de PTAR, el control y seguimiento de las descargas industriales conforme a normativa ambiental y el fortalecimiento de la educación y conciencia ambiental, en particular en la gestión de residuos sólidos, en el marco de la Ley Departamental Nº 1212 de Movilización Ciudadana para la Protección del Río Rocha y sus afluentes.
Según los datos presentados, la solución estructural a la problemática de las aguas residuales en la Región Metropolitana Kanata requiere una inversión superior a los 300 millones de bolivianos, solo para el tratamiento de aguas domiciliarias.
Asimismo, se informó que la construcción y puesta en funcionamiento de una planta de tratamiento demanda entre tres y cuatro años, mientras que la recuperación integral del río Rocha es un proceso de mediano y largo plazo, estimado entre ocho y 10 años.
