El Estadio Da Luz vivió este miércoles una noche para el recuerdo. El Benfica dio un baño al Real Madrid en un partido que acabó 4-2 con un gol ‘in extremis’ de su portero, Anatoli Trubin, que les permitió continuar en la Champions League. Sin ese tanto, los portugueses estarían fuera del playoff a pesar de la victoria. Y José Mourinho no pudo camuflar su alegría y lo sostuvo con efusividad justo delante del banquillo de los blancos.
Los minutos finales fueron de infarto en el estadio portugués. El Real Madrid vio como se quedó con nueve tras ser expulsados Asencio y Rodrygo. El Benfica hizo cábalas y se dio cuenta de que con el 3-2 no le valía para estar dentro y le llegó una oportunidad de oro con una falta lejana que terminó desatando la locura.
Mourinho dio la orden a su portero para que subiera a rematar. Aursnes la botó y Trubin, entre el barullo, Hizo un remate perfecto para poner el 4-2. Los jugadores, en éxtasis. Y el entrenador también.
José Mourinho se abrazó a un recogepelotas y avanzó hasta el banquillo del Real Madrid para celebrar el gol de Trubin. Con mucha euforia, el extécnico madridista no podía parar de alardear del tanto y la victoria justo al lado de Álvaro Arbeloauna celebración que, como su época en el conjunto blanco, ha generado polémica.
Tras el pitido final, el propio Mourinho, que acabó llorando, confesó haber pedido perdón al entrenador del Real Madridquien desde que llegó al banquillo del primer equipo ha dejado muchos halagos hacia el portugués.
“Le he pedido disculpas por el modo en que celebró, pero Álvaro es hombre de fútbol y comprende que en ese momento (uno) se olvida, que es el Real Madrid y que Álvaro está en el banquillo.“, indicó Mourinho, quien reveló que el entrenador merengue le había dicho que no hacía falta disculparse.
Trubin: “No sabía que tenía que subir”
El portero ucraniano Anatoli Trubin, el héroe del Benfica, aseguró tras el partido que “No sabía que tenía que subir” a rematar la falta en la última jugada del partido, donde acabó metiendo el 4-2 definitivo.
En declaraciones a los medios de comunicación, el portero reconoció que le gritaron desde el banquillo para que subiera, pidió permiso y “me dijeron que fuera”.
“Es algo increíble que nunca había hecho antes”sentenció el guardameta tras el partido contra el Real Madrid, en el cual el Benfica se clasificó ‘in extremis’ para quedar entre los 24 primeros y disputar el ‘play off’.
