No se perdió la fase de cuartos de final un séptimo juego, y ese lo acaba de forzar ayer el campeón defensor Las Tunas ante un Villa Clara que ha enamorado a la pelota con su sede de triunfo, mayor al agua que pudiera tomarse. Pero ahí está, hoy se lo juega todo, cuando no hay mañana.
Ayer pudiera decirse que fue un juego de alta tensión, que puso los nervios de punta no solo a los aficionados sino también a los propios peloteros de ambos equipos, porque, aun con la experiencia de Las Tunas y la juventud de Villa Clara, son seres humanos, hombres de carne y hueso.
Llegamos al último día de esta etapa y con él el suspenso. ¿Cuál de los dos pasarán a las semifinales? En mi opinión, el partido de los villaclareños era el de hoy; Las Tunas no solo es el de más experiencia, también es el equipo más hecho. Dejarlo un día más sobre el terreno es altamente peligroso.
Para este difícil cotejo, recordemos los resultados históricos entre ambos conjuntos. En encuentros de play off los Leñadores, incluyendo este, han ganado nueve de 16 desafíos y, en total, es decir, en cualquier instancia, Villa Clara lleva amplia ventaja de 196 triunfos por 95.
En el calendario regular de esta campaña, la subserie favoreció a los anaranjados por la mínima: 3-2.
Estos elencos no son los mismos que han escrito esa historia. Los tuneros tienen en sus filas a varios de los protagonistas de aquellos triunfos, pero ya vieron pasar sus mejores años, aunque se mantiene con el mismo ímpetu y mentalidad ganadora.
Los villaclareños están haciendo historia y sus jóvenes tienen sobre sus hombros el rico aval de uno de los cuatro grandes de la pelota cubana. Eso, y la aspiración tunera de su tercera corona consecutiva, es lo que se dirime hoy en el «Bosque encantado» de Los Leñadores.
