Después de apostar por las inversiones en defensa, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) se está centrando también en la vivienda como una de las principales necesidades de los europeos. En plena crisis habitacional, la institución comunitaria ha disparado su inversión en vivienda durante este 2025 y prevé intensificar también este esfuerzo en el año en curso, según ha contado su presidenta, la española Nadia Calviño, durante la presentación de resultados del organismo en Bruselas.
“Hemos llegado a unas cifras récord y España es uno de los principales mercados en los que estamos actuando, con proyectos importantes en Barcelona, con empresas que están experimentando con nuevos materiales y la renovación de viviendas, que también es muy importante para que podamos entre todos dar respuesta a la necesidad que tienen sobre todo las familias y las personas más jóvenes”, ha explicado Calviño a la prensa tras el encuentro. En total, el BEI aumentó en un 50% la financiación en el ámbito de la vivienda en un año, y prevé “seguir en esta línea ascendente también en 2026”.
España, de hecho, fue en el pasado ejercicio el principal receptor de los fondos de inversión del BEI. La institución con sede en Luxemburgo invirtió 13.800 millones de euros en España en el 2025, lo que supone casi un 14% del total de 100.000 millones en financiación canalizada por el banco público, en línea con el porcentaje del año anterior. Con estas cifras desbanca a Francia, que en el 2024 lideraba esta clasificación.
En parte, el puesto de España como principal beneficiario del BEI se explica porque parte sustancial de esta inversión, 2.900 millones de euros, se enmarcan dentro de los fondos de recuperación tras la pandemia que llegaron a la economía española a través del banco. Sin tener esto en cuenta, se situaría detrás de Francia e Italia.
Además de vivienda, otro pilar de la inversión del BEI en el 2025 ha sido defensa, algo que ya anticipó la entidad el año pasado cuando la UE decidió apostar por aumentar el gasto militar al ver que Washington prefiere otros escenarios mundiales. La entidad se ha multiplicado por cuatro sus actividades en el sector de la seguridad y la defensa y en proyectos dedicados a uso militar. En total, las inversiones han llegado a más de 4.000 millones de euros, cerca del 5% de la financiación del BEI.
