Cuando se publicó en mayo de 1942, en el París ocupado por los nazis, ‘L’étranger’ (El extranjero) tuvo una lectura muy diferente de la que surgiría veinte años después, como símbolo de la europa desorientada y estigmatizada por la suma de sus dos … guerras mundiales.
Las 4.400 copias que editó Gallimard no se vendieron mal, y algunos críticos saludaron en la limpieza de la prosa de Albert Camus el nacimiento de un nuevo escritor. El propio autor, sin embargo, no tardó en desprenderse de la etiqueta que le colocó, casi inmediatamente, Jean-Paul Sartre, su lector más avisado y al tiempo el más subjetivo, vinculándole al existencialismo marxista de la época.
En 1946, la novela se tradujo al inglés, con dos versiones y dos títulos diferentes en Estados Unidos (‘The Stranger’) y en el Reino Unido (‘The Outsider’). Y en español, la primera versión de ‘El extranjero’ se publicó en 1949, en Buenos Aires, firmada por Bonifacio del Carril para Emecé. En España, las primeras versiones de ‘El extranjero’ tardaron en llegar. La primera, a cargo de Ediciones Cid, reproducía en 1958, si bien cortada, la misma versión argentina, y solo se vendió en edición limitada.
Sin duda, la que mejor contribuyó a difundir la obra de Camus fue la de Alianza de finales de los sesenta, consolidada más tarde con su versión de bolsillo de 1971, y repetida después en los ochenta y los noventa. Todo ello antes de la traducción «contemporánea», que 57 años más tarde, en 1999, compuesta José Ángel Valente para este mismo sello.
Traducida a más de sesenta lenguas, ‘El extranjero’ es la tercera obra en francés más leída del mundo, detrás de ‘El principito’, de Saint-Exupéry, y ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’, de Verne. Ambientada en el Argel dominado por Francia, la novela cuenta la historia de Meursault, un joven alienado e indiferente por completo al absurdo de la sociedad que le rodea. Empieza con la muerte de su madre y concluye con un juicio por asesinato, donde lo que realmente se juzga no es su crimen, sino su falta de empatía con los seres humanos. La pequeña historia de un personaje al que nada le conmueve: ni la muerte de su madre ni su relación con las mujeres ni la amistad ni la violencia ni el anuncio de su propia muerte.
Modernidad
Al volver a leer ‘El extranjero’, uno tiene la sensación de estar ante un clásico, pero también, o precisamente por ello, ante un libro verdaderamente moderno. Un libro que nos habla hoy sobre el poder de la sociedad para castigar, más allá de nuestros actos, nuestras actitudes, cuando éstas no se adecuan a los cánones establecidos por la mayoría. Y que nos recuerda, de manera amarga, de qué modo los juicios paralelos nos condenan y nos cancelan por encima de la aplicación de la propia ley. También la consideración de la acción de los tribunales (que alcanza titulares hoy como nunca) como un espectáculo moral. Y, tan importante como todo eso, la propia incapacidad de la sociedad para dar respuestas al individuo: la imposibilidad real de ser uno mismo. Meursault, en 2026, como un espejo cóncavo de nuestra realidad (en España, en occidente), definitivamente incrustada en el absurdo.
