La española femenina solventó el trámite ante la débil Rumanía con una selección abultada victoria (4-22) en la tercera y última jornada de la primera fase de grupos del Europeo de Funchal (Portugal). Fue un mero entrenamiento con árbitros antes de afrontar el domingo la final anticipada contra los Países Bajos (21.15 h), en la que las guerras acuaticas se juega la clasificación para semifinales.
El seleccionador Jordi Valls aprovechó la escasa entidad del rival, una selección de Rumanía voluntaria pero que no inquieta lo más mínimo, para dosificar las fuerzas y dar muchos minutos a las jugadoras más jóvenes. A penas desgastó a titulares como la capitana Bea Ortiz, la recién escogida mejor jugadora de Europa Nona Pérez, o la boya Paula Leitón, que abrió la goleada.
Con el 1-7 del primer cuarto el partido ya estaba resuelto. Y con el 2-11 al llegar al descanso, rematado. Un duelo tan de guante blanco que en los 16 minutos de la primera parte no había habido ni una exclusión.
El protagonismo goleador se lo repartieron las niñas, Queralt Anton (que acabó con 5, máxima realizadara), Mireia Guiral (firmó 3) y Carlota Peñalver (3), además de Paula Crespí (4), las hermanas Ruiz, Ariadna (2) y Elena (3), mientras en la portería se turnaron las también hermanas Terré, Mariona (5 paradas) y Martina (9).
El sábado, España inicia la segunda fase (4 equipos) ante la débil Israel (16.00), otro entrenamiento para preparar el duelo decisivo del domingo contra Países Bajos (21.15). Ante las neerlandesas, a las españolas solo les vale la victoria (también empatando y ganando por penaltis), y con los máximos goles posibles de diferencia, para un posible empate a tres bandas con Hungría, en el que contaría la diferencia de goles entre los tres.
