El caso de las vacunas caducadas, 253 dosis que se administraron fuera de plazo a 103 personas, ha dado un nuevo giro. La Fiscalía Superior del País Vasco ha incoado diligencias de investigación en relación con este caso a fin de dilucidar responsabilidades en el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza.
Fuentes de la Fiscalía han apuntado que una investigación pretende acreditar la existencia o no de un delito contra la salud pública, después de que Osakidetza haya reconocido que ha administrado 262 dosis de vacunas caducadas a 253 personas, la gran mayoría bebés.
La revacunación
Mientras tanto, Osakidetza volverá a vacunar a 103 personas afectadas, según anunció el Departamento de Salud. El Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi había recomendado inicialmente volver a vacunar al total de 253 personas afectadas, pero replanteó la situación después de que el Gobierno Vasco recibiera ayer un informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en el que se planteaba volver a inocular solo a los adultos.
El motivo es que buena parte de los bebés recibieron las dosis cuando aún no estaban caducadas y el resto cuando había pasado poco tiempo desde su caducidad, por lo que la inmunidad está garantizada.
Se trata de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B), que se administra en dos dosis, una a bebés de dos a cuatro meses y otra de refuerzo a los once meses, y también a algún adulto con problemas inmunológicos.
