La campiña inglesa y sus casas señoriales han dado grandes obras maestras. Tenemos, por ejemplo, ‘Mansfield Park’, de Jane Austen. También está ‘Middlemarch’, de George Elliot, con la idealista Dorothea en el centro de la acción. O ‘Las crónicas de los Cazalet’, de Elizabeth Jane … Howard. En televisión, todos caímos a los pies de La familia Crawley de ‘Downton Abby’ o nos ruborizamos con la película ‘Saltburn’, de Emerald Fennelcineasta a punto de estrenar una nueva adaptación de ‘Cumbres borrascosas’. El éxito de estas historias es tan grande que ha generado hasta una industria turística. Quien viaja a Inglaterra quiere visitar estos recodos misteriosos que nos retrotraen a otra época. ¿Una mejor? En realidad, no especialmente.
la escritora anna esperanza lo sabe y ha querido revertir todos los tópicos que encierran estas historias y estas casas en la extraordinaria novela. ‘Albión’ (Libros del Asteroide y Amsterdam en catalán). La muerte del patriarca de una familia de aristócratas progresistas se reúne de nuevo a toda la familia en la gran casa de campo de su infancia. Son tres hijos, sus parejas, la madre y los nietos. El legado y la herencia de esta construcción poco a poco se convertirá en intolerable, sobre todo cuando aparezca una joven y misteriosa mujer afroamericana que les descubrirá secretos que, a pesar de saberlos o imaginarlos perfectamente, nadie quiere escuchar en alto. «Estudié literatura en la universidad y siempre fui muy consciente de estas novelas. Mi favorito es ‘Middlemarch’, pero en ‘Expiación’, Ian McEwan ya la llevó a otro terreno. Yo quería interrogarme sobre qué hay detrás de estas casas, que incluyen, pero sobre todo qué excluyen de su relación, todos esos desposeídos que fueron desclasados para que esta belleza pueda existir», asegura Hope en declaraciones a ABC.
En la novela, la casa no tiene nombre, pero sí remite a un imaginario identificable al segundo, con largos pasillos, arquitectura neoclásica y jardines infinitos. Para que todo fuese perfecto, los terratenientes incluso obligaron a mover las casas de un pueblo cercano para que las vistas desde la ventana fueran idílicas. «En Inglaterra, el 30 por ciento de la tierra está en posesión de muy pocas familias desde hace mil años. Son lugares congelados en el tiempo y me interesaba crear una ficción en que este contexto se convierte casi como en el decorado de una obra de teatro que poco a poco se descubre que es sólo eso, un decorado, nada real», afirma Hope.
La escritora es de una familia trabajadora de origen irlandés, pero ha conocido a miembros de dichas familias cuando estudiaba en Oxford. Allí pudo comprobar que eran personas reales, no caricaturas llenas de tópicos, y ha volcado toda esta experiencia en el retrato de estos personajes para hacerlos lo más reconocibles posibles. «Muchos de estos ricos tienen la mente abierta y se consideran liberales e inclusivos, muy conscientes de los problemas medioambientales, pero cuando les hablas de perder parte de sus tierras ahí dejan al instante de ser tan progresistas», asegura.
Su obsesión, por tanto, era mostrarlos desde la máxima profundidad posible, como seres tridimensionales con contradicciones. No son los ricos grotescos de ‘Sucesión’ de los que te puedes reír sin reparar y desearle todo lo peor. «La protagonista vive en la fantasía de crear una mansión idílica, cuando todos los hechos a su alrededor la contradicen. Pero ella tiene en su mente esa fantasía, crea incluso el jardín de sus sueños, y se niega a escuchar lo que los demás puedan decir», confiesa la autora.
Anna Hope desvela los secretos ocultos tras el idílico paisaje de las mansiones inglesas en su nueva novela
Hope asegura que Desde el Brexit, la identidad inglesa ha dado un giro. y se ha puesto en entredicho. Éste es uno de los motores de la obra, qué es ser inglés y por qué votar por salir de Europa si parecía evidente que era ir contra sus propios intereses. «Mis amigos votan contra el Brexit, pero conozco a muchos otros que no y no son estúpidos, simplemente se sienten desposeídos. Y es fácil manipular este sentimiento. Las facciones a favor del brexit les decían, antes de Europa éramos un imperio. No los necesitamos para nada. Y se dejaron convencer. Por eso es importante escucharnos unos a otros, hablarnos, no decir, bah, estos son estúpidos y ya está. Así no se llega a la verdad del problema», afirma.
La novela se centra en este tema, en la necesidad de hablar, por supuesto, pero sobre todo en la necesidad de escuchar al otro, al que piensa diferente, al que no nos representa. «La casa de campo encierra muchos fantasmas del pasado y es necesario incluirlos también en la conversación si queremos reparar todas nuestras faltas. Si no el relato que hagamos de ella siempre será falso o incompleto y alguien saldrá perdiendo y entonces aparece el drama», afirma.
Herencias Intolerables
La historia, vemos, es una arma política de primer orden en la novela y su ocultación, manipulación o abuso puede generar mil hostilidades. «Las novelas de la campiña inglesa suelen basarse en el mismo tema, la diferencia entre el idealismo y la realidad, y entre la tradición y los cambios que vienen. Lo podemos ver en ‘Downton Abbey’ como en ‘Middlemarch’ y también es parte de esta novela. Yo quería ir más allá de explicar cómo los idealistas pierden la batalla y la tradición no puede sostenerse por el progreso. Quería una familia justo en el epicentro de este terremoto y cómo actuar cada uno para no caer», comenta Hope.
Albión, el título de la novela, hace referencia al nombre que utilizaban griegos y romanos para hablar de Inglaterra y es una palabra con connotaciones complejas para los ingleses. Además, en el libro también es el nombre de un barco del pasado familiar de la casa que será el eje simbólico donde el conflicto empezará a no tener marcha atrás. «Dudé mucho si titularlo así, pero reflejaba a la perfección la historia que quería contar y lo que las grandes palabras, y las grandes familias, y las grandes casas o los grandes países, pueden esconder tras tanto esplendor», concluye.
El éxito de la novela ya ha hecho que una productora le pida hacer el guion del episodio piloto de una futura serie de televisión. Ahora está a la espera de conseguir que una cadena de luz verde al proyecto y se inicie el rodaje. «Me encanta la escritura de guiones porque abre la escala de la historia y te tienes que preguntar en serio qué ocurrirá con estos personajes después de lo que sucede en el libro. Ojalá pueda convertirse en una serie», dice Hope llena de ilusión.
