Hasta ahora, un mando “pro” se definió por gatillos rápidos, palos precisos y latencia mínima. El RG G01 pretende añadir otro indicador de rendimiento: el pulso. La propuesta es tan peculiar como directa: si un jefe final, un ranking o un penal en el último minuto te acelera el corazón, el control quiere ser testigo.
Te puede interesar: (Los trabajadores de Ubisoft están hartos: planean una huelga internacional)
Y sí, suena una idea mitad gadget de fitness, mitad chiste interno de gamers… pero Anbernic lo está presentando como un producto serio de gama alta.
Un mando “inteligente” con pantalla: el menú ya no vive en la aplicación
El RG G01 integra una pantalla a color (Anbernic la describe como “HD smart control screen”) pensada para ajustar el mando sin depender del PC o del móvil: remapeo, perfiles y macros directamente desde el control.
En el teaser se ve que la pantalla no es decorativa, sino parte del concepto: configurar y revisar información sin salir del sofá.
El panel es curvo y laminadoy varias coberturas lo sitúan alrededor de las 2,5 pulgadas, lo bastante grande para que se note en el frontal del mando (y lo bastante llamativo como para que cualquiera pregunte “¿eso qué es?”).
Sensores de ritmo cardíaco en las empuñaduras: lo raro se vuelve protagonista
La característica estrella es el monitor de frecuencia cardiaca integrado en las empuñaduras. La idea es sencilla: apoyar las manos como siempre y ver el pulso en pantalla, con opción de alerta cuando se dispare durante un tiempo.
Ahora, el matiz: medir el ritmo cardíaco desde las manos puede variar en precisión según el sensor, el agarre y el movimiento. En otras palabras, es probable que sirva más como indicador “gaming” (para ver picos de emoción) que como herramienta médica.
Aun así, como concepto es redondo: el mando sabe exactamente cuando el juego te está ganando.
1.000 Hz y triple conectividad: aquí también quiere jugar en serio
Más allá del “truco del corazón”, el RG G01 presume especificaciones de mando competitivo: 1.000 Hz de sondeo en modo cable y 2,4 GHz, además de Bluetooth y USB-C. Esa cifra apunta a reducir la latencia y hacer que el control se sienta inmediato, especialmente en shooters o juegos de pelea.
También incluye giroscopio de seis ejesútil para plataformas y juegos que aprovechan controles por movimiento (y para quienes ya no conciben apuntar sin giroscopio).
Sticks “Purple Kirin” y gatillos ajustables: antideriva como promesa
Anbernic apuesta por palos electroinductivos “Purple Kirin” y los vende como una alternativa moderna a los Efecto Hall, con enfoque en durabilidad y sin deriva. En paralelo, el mando ofrece gatillos con modos: recorrido largo para conducción y un modo más “clic” para respuesta rápida en FPS.
A eso se suman botones traseros para macros y vibración, reforzando la idea de que el RG G01 no quiere ser “un mando retro simpático”, sino un competidor real en el terreno premium.
Precio y lanzamiento: todavía en modo “Próximamente”
Por ahora, Anbernic no lo ha confirmado precio ni fecha. Lo que sí se ha mostrado es el diseño en tres colores (negro, blanco y amarillo) y el mensaje clásico de la marca cuando quiere generar expectativa: “ya llegará”.
Te puede interesar: (Convirtieron una PS4 Slim en una consola portátil con pantalla OLED: así lo lograron)
La gran pregunta es si el sensor cardíaco terminará siendo un extra simpático o el gancho que diferencia al mando en un mercado donde casi todo compite por lo mismo: precisión, batería y ergonomía.
