El presidente de Colombia, Gustavo Petroquedó envuelto en otra polémica discursiva. Esta vez, sus dichos sobre Jesús y sus conclusiones en torno a la presunta vida sexual de la figura central del cristianismo le valieron el rechazo de distintos sectores de la Iglesia de su país, que calificaron a sus palabras como una falta de respeto y una tergiversación de “la verdad histórica, bíblica y teológica”.
Entre otras cuestiones, el líder colombiano aseguró que “Jesús hizo el amor, a lo mejor con María Magdalena”. Según su opinión, un hombre con las características que le atribuyen al “hijo de Dios”, en la vida real, “no podría existir sin amor”.
“Y la mujer lo apoyó hasta el último momento, y él no murió como Bolívar, murió rodeado de las mujeres que lo amaban. Y eran muchas”, afirmó el funcionario, quien se supone “católico, pero no practicante” y gobierna un país en el que el 79% de los 50 millones de colombianos se consideran católicos y un 10% profesan otras ramas del cristianismo.
Las expresiones de Petro, que se escucharon durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios, en Bogotá, generaron un fuerte repudio de las autoridades eclesiásticas del paístanto del catolicismo como por parte de las iglesias evangélicas. El motivo central tiene que ver con que, de acuerdo con la doctrina cristiana, Jesús llevó adelante una vida célibe.
En este sentido, la Conferencia Episcopal de Colombia emitió un comunicado en el que señaló que “ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos y, al contrario, el Poder Público tiene la obligación de proteger a las personas en sus creencias y mantener relaciones armónicas y de común entendimiento con las confesiones religiosas”.
ATENCIÓN ✅ | Los Obispos Católicos de Colombia reiteran su fe en Jesucristo y llaman al respeto por las creencias religiosas.
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— Conferencia Episcopal de Colombia (@episcopadocol) 28 de enero de 2026
El texto, además, dejó en claro que para la comunidad cristiana el nombre de Jesús es “santo y su persona reviste no solo la importancia del personaje histórico, sino que reclama el respeto y la adoración con la que se trata al Dios Verdadero”.
En el mismo sentido, la Confederación Evangélica colombiana difundió un escrito en el que demostró que las afirmaciones del presidente “tergiversan la verdad histórica, bíblica y teológica” y “constituyen una falta de respeto” hacia Jesús.
El discurso de Petro en el centro de salud no fue polémico sólo en el plano religioso. En otro tramo del mismo mensaje sostuvo que hace “cosas muy buenas en la cama” y también habló de sus supuestas habilidades para “conquistar a las mujeres”.
En este caso, aludió a esa temática en referencia posibles temas de conversación con su par estadounidense, Donald Trump.
“No me interesa qué hizo el señor Trump en la cama. Ni le preguntaré. Ni a ningún periodista chismoso le debe interesar qué hago yo en la cama. Hago cosas muy buenas y pienso. Y nadie se olvidará de mí porque será inolvidable ahí”, dijo el mandatario.
De la misma manera, dijo que “el poder no se puede meter en la cama íntima porque muere la libertad en el mundo inmediatamente”. “Automáticamente nos convertimos en esclavos y esclavas y conmigo no se hará, así se mueran de la curiosidad de qué hago, pero no les cuento. Pienso. Creo que genero mis mejores ideas. Por eso, mis trinos más famosos se hacen cuando no duermo”, aseveró.
En otro fragmento controvertido, el mandatario se refirió al robo de celulares y planteó una hipótesis que tampoco fue bien recibida. Afirmó que el robo de celulares en la capital colombiana se produce “por amor”. “Son los mayores rateros de Colombia, no ese muchacho que se roba un celular; lo hace por la novia, siempre por amor, y se pueden tirar la vida”, manifiesto.
En la teoría que expuso el presidente, “no se roban los celulares para venderlos o comprar drogas; los jóvenes bogotanos se roban los celulares en el centro para dárselos a las novias”.
Después, cuestionó que a los bebés los llamen Bryant o Kevin porque son nombres “de otra civilización”, e hizo extrañas apreciaciones sobre el embarazo adolescente.
“Se tiran a las muchachas porque las dejan embarazadas de jóvenes y se pisan (…) Los árabes sabían de eso, no puedes tener más mujeres que las que puedan vivir en condiciones económicas”, elucubró.
