El intenso calor de la sesión de tarde acabó pasando factura a Carlos Alcaraz apuesta inicial Zvérev. El murciano, que dominó los dos primeros sets con su tenis abrumador habitual, sufrió un golpe de calor a mitad del tercer set que le hizo vomitar y que le provocó calambres en sus piernas.
“Él vomitó. No se si tomarme algo” espetó el de El Palmar a su equipo con el 3-3 en el marcador. Encendió las alarmas el español, que poco después empezó a sufrir calambres en sus piernas, viendóse afectado y sin apenas movilidad.
Aguantó sin problemas su servicio, pero tras el nuevo turno del alemán, empezó a notar que algo no andaba bien en su muslo. Rígido y sin apenas poder saltar al sacar, el español trató de hacer lo posible, pero fue insuficiente para llevarse el set.
Zvérevfurioso por ver como atendían al español por los calambres, algo que no puede suceder, supo resistir y centrado. Cerca estuvo Alcaraz de finalizar el partido, pero en el ‘desempate’ del tercer set, el alemán supo imponer la lógica.
Se alarga el partido para Alcaraz, que poco a poco debería ir recuperando la movilidad y su mejor versión, ante un Zverev crecido para conseguir el tercer set.
