El profesor José R. Penadés y su equipo del Imperial College de Londres comprobaron que una herramienta de inteligencia artificial de Google, llamada “Cocientífico”llegó en 48 horas a la misma conclusión central que ellos habían tardado años en formular y validar sobre el origen de la resistencia de algunas superbacterias a los antibióticos.
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Durante años, el grupo liderado por Penadés investigó por qué ciertos gérmenes peligrosos logran resistir a los antibióticos. El trabajo incluido no solo el desarrollo de la hipótesis, sino también un prolongado proceso de validación científica que se expandió por varios años.
Con el objetivo de poner a prueba una nueva herramienta tecnológica, el investigador decidió plantearle una “Cocientífico” una pregunta breve sobre el problema central que estaba estudiando. La investigación aún no había sido publicada ni compartida con otros científicos, por lo que, en teoría, la inteligencia artificial no podía haber accedido a esa información.
El trabajo fue liderado por José R. Penadés en el Imperial College de Londres sin publicarse inédit. Foto:iStock – imagen de referencia
La respuesta llegó solo dos días después. Entre las hipótesis generadas por el sistema, la principal coincidía exactamente con la que el equipo había desarrollado tras años de trabajo. El resultado sorprendió al propio Penadés, quien relató a la ‘BBC’ su reacción inicial al descubrirlo.
“Estaba de compras con alguien y le dije: ‘Por favor, déjame solo una hora, necesito digerir esto’”, contó el científico en el programa Today, de la BBC Radio 4. Más tarde, incluso escribió en Google para consultar si la empresa tenía acceso a su computadora, algo que la compañía financiera.
La herramienta generó cuatro posibilidades adicionales y una abrió una nueva línea de estudio. Foto:iStock
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Cómo se originan las superbacterias
La hipótesis El equipo sostiene que algunas superbacterias pueden crear una especie de cola formada por distintos virus, lo que les permitiría desplazarse entre especies. Penadés explicó este mecanismo con una analogía: sería como si los gérmenes contaran con una “llave” que les facilita de una casa a otra, o pasar de un huésped a otro.
Según el investigador, la inteligencia artificial no solo replicó la hipótesis principal, sino que propuso cuatro adicionales. “No es solo que la hipótesis principal que ofrece fuera de la correcta, es que plantea otras cuatro y todos tenían sentido. Y en el caso de una de ellas, nunca la habíamos pensado, pero ahora estamos trabajando en resolverla”, afirmó.
El propio equipo reconoció que, de haber contado con esa hipótesis desde el inicio del proyecto, se habría reducido de forma significativa el tiempo dedicado a la investigación. La década completa de trabajo incluyó múltiples etapas de comprobación antes de llegar a conclusiones firmes.
El caso refuerza el debate global sobre el papel de la IA en el futuro de la ciencia moderna. Foto:iStock
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El debate sobre el impacto de la IA en la ciencia
El avance reavivó el debate sobre el papel de la inteligencia artificial en la investigación científica. Mientras algunos destacan su potencial para acelerar descubrimientos, otros expresan preocupación por el impacto que podría tener en los puestos de trabajo.
Penadés señaló que comprende esos temores, pero sostuvo que se trata de una herramienta de gran valor. “Cuando se piensa en ello, es más bien que se tiene una herramienta extremadamente poderosa”, indicó. Para él y su equipo, el uso de esta tecnología será clave en el futuro de la investigación.
“Creo que esto cambiará la ciencia, sin duda”, aseguró el profesor. Y concluyó: “Estoy ante algo espectacular y estoy muy contento de ser parte de eso. Es como tener la oportunidad de jugar un gran partido; siento que finalmente estoy en un partido de la Liga de Campeones con esto”.
La Nación (Argentina) / GDA
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación, y contó con la revisión de un periodista y un editor.
