Después de Venezuela llega Cuba. El presidente de EEUU, tras un ataque militar a Venezuela que acabó con el derrocamiento y secuestro de Nicolás Maduro, pone ahora la diana en La Habana. Así, Donald Trump ha firmado este jueves un decreto para imponer aranceles a cualquier producto proveniente de países que “vendan o suministren” petróleo a Cuba, una medida que, sobre todo, ejerce presión sobre el vecino México.
De hecho, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha declarado esta semana que su Gobierno había suspendido, al menos de momento, los envíos de petróleo a Cuba, pero afirmó que se trataba de una “decisión soberana” no tomada bajo presión de Estados Unidos.
El decreto firmado por Donald Trump este jueves se titula “Abordando las amenazas a EEUU por parte de Cuba”, una isla de 11 millones de habitantes ante la principal potencia económica y militar del mundo.
Según Trump, “el Gobierno de Cuba ha tomado medidas extraordinarias que perjudican y amenazan a Estados Unidos. El régimen se alinea con –y brinda apoyo a– numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malintencionados adversos a EEUU, incluidos Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá. Cuba continúa intentando frustrar los esfuerzos de EEUU para abordar las amenazas que representan los países hostiles, los grupos terroristas transnacionales y los actores malintencionados en el hemisferio occidental (América)”.
“Además, en contra de los intereses y la política exterior de Estados Unidos, el régimen comunista cubano apoya el terrorismo y desestabiliza la región a través de la migración y la violencia”, afirma Trump: “Por lo tanto, considera que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU, y por la presente declara el estado de emergencia nacional con respecto a dicha amenaza”.
Y añade: “Para hacer frente a la emergencia nacional declarada en esta orden, determine que es necesario y apropiado establecer un sistema arancelario. Según este sistema, se podrá imponer un arancel adicional ad valorem a las importaciones de bienes procedentes de cualquier país extranjero que venda o suministre petróleo a Cuba, directa o indirectamente”.
La orden presionaría principalmente a México, que ha expresado históricamente su solidaridad frente al bloqueo económico de Estados Unidos, mientras la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, ha buscado construir una relación no hostil con Trump.
Esta semana ha estado marcada por la especulación de que México reduciría los envíos de petróleo a Cuba ante la creciente presión de Trump para que se distanciara del gobierno cubano.
A consecuencia de las sanciones económicas de Estados Unidos, Cuba ha dependido en gran medida de la ayuda extranjera y de los envíos de petróleo de aliados como México, Rusia y Venezuela. Pero desde el ataque militar estadounidense y el secuestro de Nicolás Maduro, Trump ha impedido que llegue más petróleo venezolano a Cuba.
En su informe más reciente, Pemex indicó que envió casi 20.000 barriles de petróleo diarios a Cuba entre enero y el 30 de septiembre de 2025, informa AP.
Ese mes, el secretario del Estado estadounidense, Marco Rubio, visitó la Ciudad de México. Posteriormente, Jorge Piñón, experto del Instituto de Energía de la Universidad de Texas que rastrea los envíos mediante tecnología satelital, afirmó que la cifra había descendido a unos 7.000 barriles, según AP.
Este martes, Sheinbaum dijo que la petrolera estatal mexicana había suspendido temporalmente algunos envíos de petróleo a Cuba, pero dijo que la pausa era parte de las fluctuaciones generales en el suministro de petróleo y que se trataba de una “decisión soberana” no tomada bajo presión de Estados Unidos. Sheinbaum ha dicho que México continuaría mostrando solidaridad con La Habana, pero no aclaró qué tipo de apoyo ofrecería México.
