El presidente Donald J. Trump, declaró una “emergencia nacional” frente a lo que calificó como una “amenaza inusual y extraordinaria” que representa el Gobierno de Cuba para la seguridad nacional de Estados Unidos, y advirtió que impondrá aranceles a países que suministren petróleo a Cuba.
Esta medida, firmada el 29 de enero en la Casa Blanca, marca un nuevo punto de presión sobre el régimen cubano y podría tener consecuencias inmediatas para la nación caribeña, agudizando la crisis económica actual.
El objetivo central de la orden ejecutiva es asfixiar económicamente al régimen comunista de La Habana, limitando su acceso a recursos energéticos y financieros. Cualquier país que provea petróleo a Cuba podrá enfrentar “aranceles adicionales” sobre sus exportaciones hacia Estados Unidos, incluso si lo hace de forma indirecta.
Este mecanismo busca frenar los envíos de combustible hacia la islauna medida que podría agravar la ya severa crisis energética que sufre el país, caracterizado por apagones prolongados y escasez de transporte.
Además del impacto económico, la decisión incrementa el aislamiento diplomático de cuba.
La Casa Blanca acusa al régimen de Miguel Díaz-Canel de aliarse con actores hostiles a Estados Unidos, como Rusia, China, Irán, Hezbolá y Hamás, y de ofrecer refugio a grupos terroristas transnacionales.
Al anunciar que los países que colaboran con La Habana serán sancionados, Washington busca cortar los vínculos internacionales que sostienen al sistema cubano y disuadir nuevas alianzas estratégicas.
El texto presidencial también refuerza la supervisión directa de las actividades del Gobierno cubano.
El Departamento de Estado y el Departamento de Comercio deberán monitorear cualquier transacción energética que involucre a la isla y recomendar medidas adicionales si las sanciones no resultan efectivas. Esto podría traducirse en futuras restricciones comerciales o diplomáticos.
En el plano interno, las consecuencias para la población cubana podrían sentirse en el corto plazo.
La falta de combustible y la contracción del comercio exterior pueden provocar nuevos incrementos de preciosmayores dificultades de transporte y un deterioro de los servicios basicos.
La administración Trump insiste en que la medida está dirigida al régimen, no al pueblo, y que su propósito es “apoyar las aspiraciones del pueblo cubano a una sociedad libre y democrática”.
La exsecretaria asistente del Departamento de Estado, Yleen Poblete, explicó que la declaracion de emergencia nacional sobre Cuba es una continuidad de la emitida el 1 de marzo de 1996, tras el derribo de dos avionetas humanitarias estadounidenses por cazas cubanos, hecho que provocó la muerte de tres ciudadanos de Estados Unidos y un residente permanente.
Esa emergencia ha sido prorrogada anualmente por sucesivos presidentes, incluida la última renovación firmada por Trump el 24 de febrero de 2025. Lo novedoso del documento es la incorporación de aranceles contra los países que venden o suministren petróleo al régimen cubano.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
