La democratización del desarrollo de videojuegos ha llegado a un punto de no retorno.
Google ha lanzado genio 3la evolución definitiva de su modelo generativo que ahora es capaz de renderizar mundos 3D complejos, con físicas coherentes y jugabilidad inmediata, todo impulsado por una simple descripción de texto o una imagen estática.
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De la imaginación al mando en segundos
A diferencia de sus versiones anteriores, Genie 3 ha perfeccionado la latencia y la profundidad visual. Ya no se trata de clips de vídeo que “parecen” juegos; ahora hijo entornos con los que puedes interactuar.
Puedes subir el boceto de un nivel dibujado en una servilleta y la IA lo convertirá en un mundo 3D explorable con profundidad, iluminación y texturas.
La IA entiende que si hay una plataforma, un personaje puede saltar sobre ella, y que si hay un objeto suelto, este debe reaccionar a la gravedad.
Y es generación en Tiempo Real: La potencia de procesamiento de Google permite que el mundo se vaya construyendo a medida que el jugador avanza, creando experiencias infinitas y procedimentales.

¿El fin de los motores gráficos tradicionales?
Aunque todavía estamos lejos de que una IA reemplace a Unreal Engine 5 en producciones AAA, Genie 3 plantea un cambio de paradigma. Los estudios pueden probar conceptos de niveles en minutos en lugar de semanas.
En un futuro cercano, los jugadores podrían decir: “Quiero un juego de plataformas en un planeta de cristal con gravedad baja”y la IA lo generará para que lo jueguen en el acto.
Estos mundos sirven como simuladores perfectos para entrenar agentes robóticos en entornos seguros y variados.

La apuesta de Google DeepMind
Con este movimiento, Google se posiciona un paso por delante de Meta y OpenAI en el terreno de la interactividad.
Mientras otros se enfocan en que la IA “muestre” cosas, Google quiere que la IA “construya” experiencias donde el usuario tenga el control total.
