Álvaro Arbeloa, técnico del Real Madrid, enfocó al “trabajo” como la clave para encontrar la regularidad que le falta a su equipo, y, sin querer responder a las palabras críticas de Kylian Mbappé tras la derrota europea ante el Benfica, aseguró que “no es tiempo para el desencanto ni para la euforia”.
El Real Madrid pasó de la imagen de fortaleza ofrecida en La Cerámica ante el Villarreal a la debilidad en Da Luz frente al Benfica. Arbeloa busca el punto intermedio y no valoró las duras palabras de Mbappé apuntando a la falta de carácter competitivo.
“Estamos trabajando para encontrar la constancia que queremos en el juego ya todos los niveles, y yo creo que ahora mismo ni es tiempo para el desencanto ni es tiempo para la euforia. Es tiempo del trabajo”, defendió.
Con contundencia, tildando de no ser madridistas a los que critican que siempre mantienen en el campo a jugadores que han sido intocables en sus tres últimos partidos, como Vinícius o Jude Bellingham, Arbeloa expuso su idea con las estrellas.
“Entiendo los debates futbolísticos, pero yo quiero tener siempre a los mejores dentro del campo. Cuantos más minutos puedan estar, mejor. Lo vimos en Villarreal, a falta de dos minutos en el descuento, el gol de Mbappé viene de una acción muy buena de Vinicius”, explicó.
“Son jugadores que son capaces de desequilibrar un partido en cualquier minuto. Habrá gente que no sea del Madrid que no quieren que estén en el campo, pero imagino que los aficionados del Madrid lo que quieren es que sus mejores jugadores estén siempre disponibles y en el campo. Son jugadores que a nivel mundial pueden que estén entre los diez mejores. Tienen toda mi confianza”, añadió.
La eliminación temprana en la Copa del Rey permitirá a Arbeloa disponer de las dos primeras semanas de febrero libres de partidos entre semana, con un solo encuentro. Lo aprovechará para “trabajar a todos los niveles” con tiempo, con el objetivo de “mejorar para cada día ir a más”.
El técnico madridista no se arrepintió de ninguna decisión de las que ha tomado en las derrotas en Albacete y Lisboa. “Creo que el arrepentimiento es un callejón sin salida. Siempre intento aprender de los errores y de los fracasos. Es importante cuando las cosas no van bien, aprender. Ese es mi camino como entrenador, sabiendo que puedo mejorar y en qué no he acertado”.
“Soy el primero que le he dicho a los jugadores que me voy a equivocar, seguro. Lo haré muchas veces porque tengo que tomar muchas decisiones, pero cada decisión que tome será pensando en el bien del equipo. Eso es lo que hago siempre y eso es lo que seguiré haciendo”, defendió.
Confianza y admite la culpa
“Me equivocaré muchas veces porque tengo que tomar muchas decisiones”
Y no dejó ningún reproche a sus jugadores, solamente agradecimiento, sin valorar si tuvieron falta de actitud como reconoció Thibaut Courtois en el estadio Da Luz ante el Benfica para caerse del top ocho de la Liga de Campeones.
“Estoy muy agradecido a los jugadores por cómo nos han recibido, por el interés y la implicación de querer entender lo que queremos de ellos, prácticamente sin poder trabajar en el campo. Nos faltan horas de entrenamiento, horas de conocernos, de trabajar y estamos deseando que lleguen. Tengo muchísima confianza en que van a ir las cosas bien, en que vamos a llegar al nivel que queremos y que vamos a sacar lo mejor de esta gran plantilla”, manifestó.
Por último, analizó el duelo liguero ante el Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu, después de pedir el apoyo del madridismo a sus jugadores.
“Somos conscientes de la dificultad que tiene el partido, de la exigencia que nos va a suponer un rival como el Rayo. Lo vimos en la primera vuelta. Estamos centrados en volver a encontrar ese nivel alto, en seguir mejorando. Hoy si quieres ganar un partido tienes que estar a un nivel muy alto, tanto colectivamente como individualmente. Ese es nuestro objetivo”, sentenció.
Alexander-Arnold, Rüdiger y Mendy, altas
El técnico recupera efectivo ante el Rayo
Trent Alexander-Arnold, Antonio Rüdiger y Ferland Mendy trabajaron al mismo ritmo que el grupo en el último entrenamiento del Real Madrid en su ciudad deportiva antes de medirse al Rayo Vallecano en LaLiga, en un encuentro en el que Álvaro Arbeloa recupera efectivos y sigue sin poder contar con Éder Militao.
El técnico madridista volvió a contar con la presencia de Trent y Rüdiger en el grupo por segundo día consecutivo y, además, recuperó a Mendy en una sesión que le sirvió para valorar de forma individual el estado de cada jugador antes de tomar decisiones para la lista de convocados.
El lateral inglés Trent ya está recuperado de su última lesión muscular, la que sufrió el 3 de diciembre en el recto anterior del cuádriceps de la pierna izquierda, y ha completado su vuelta progresiva a la dinámica de grupo.
El central alemán Rüdiger ha mejorado de la dolencia en la rodilla izquierda con la que disputó la semifinal de la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid, en un esfuerzo que le pasó factura y le ha apartado del equipo en los últimos encuentros.
También se lesionó en el mismo encuentro el francés Mendy, que supera un problema muscular del gemelo y da un paso en su recuperación al volver a ejercitarse con sus compañeros, pero cuenta con menos opciones de poder integrar la convocatoria.
De esta manera, la única ausencia en el entrenamiento matinal del sábado del Real Madrid fue el brasileño Militao, que aún tiene dos meses por delante de recuperación tras sufrir a inicios de diciembre una rotura del bíceps femoral izquierdo, con afectación del tendón proximal.
Arbeloa se dirigió el segundo y último entrenamiento con el que ha preparado el encuentro liguero ante el Rayo Vallecano, obligado a levantar a su equipo tras la dura derrota en ‘Champions League’ ante el Benfica (4-2), que condenó al Real Madrid a jugar la eliminatoria de dieciseisavos de final de la competición.
Tras el calentamiento habitual y los rondos, ya a puerta cerrada, el técnico madridista terminó de ensayar con un partido en un campo de reducidas dimensiones las claves del duelo liguero, en el que podría introducir algún cambio en busca de una nueva reacción.
