Hay noticias que se sienten como un abrazo, y la confirmación de que el papa León XIV visitará el Perú este 2026 es, sin duda, una de ellas.
Monseñor Carlos García Camader, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, lo ha revelado con la prudencia del caso, pero con una alegría difícil de ocultar: hay un 80% de certeza de que lo tendremos aquí en el último trimestre del año.
Lo más humano de este anuncio no es la agenda oficial ni el protocolo, sino el vínculo emocional que nos une a él. No recibiremos a un extraño, sino a un hijo de nuestra tierra que hoy guía al mundo.
La visita llegará justo después de las elecciones, en un momento donde el país necesitará sanar y reencontrarse. Mientras nosotros buscamos a alguien que ame de verdad al Perú para gobernarlo, el papa ya nos envió su primer mensaje: “La paz sea con ustedes”.
No es solo una frase; este deseo profundo vino acompañado de un crucifijo que entregó a cada uno de sus hermanos obispos y, según cuentan algunos de los presentes, de una lágrima que se le escapó al ver de nuevo a sus amigos.
León XIV no olvida al Perú. En su capilla privada en el Vaticano, lo primero que ve al empezar el día es una imagen del Señor de los Milagros. Es un gesto que nos dice todo: su misión diaria la encomienda al Cristo Moreno que tanto veneramos y que él conoce muy bien.
Quienes recordamos la visita de Francisco en 2018 sabemos lo que significa ver las calles desbordadas de fe; pero esta vez será distinta, esta vez es nuestro papá, el pastor con botas de goma que salió a ayudar a sus fieles que lo habían perdido todo por el fenómeno de El Niño, el sacerdote que llevó a Jesús sacramentado a las casas de los chiclayanos cuando todos necesitaban esperanza durante la pandemia.
El hombre que hoy ocupa la cátedra de San Pedro es el mismo que se conmovió con nuestra realidad y que conoce nuestras carencias y virtudes como nadie.
El Perú lo marcó, lo formó como pastor y, claramente, habita en su corazón.
Preparémonos para recibirlo no como a un dignatario, sino como a alguien que vuelve a su casa después de un largo tiempo. La esperanza ya está en marcha.
