Uno se deja ir creyendo que podrá volver. Cuesta mucho, tanto que pocas veces se consigue. La prensa forofa del Real Madrid se palpa el cuerpo tratando de saber qué le pasa a su equipo, su proyecto, su imperio austro-húngaro, pero no sabe cómo hacerlo. Es el suyo, ese mal indeterminado que te deja en casa, esa sensación de malestar, el si estamos bien, ¿qué nos pasa, amor?
Seguir leyendo…
