Daniel Kretinsky siente una pasión por Francia y ha vuelto a demostrarlo. Este multimillonario checo, que no cesa de expandir sus tentáculos por Europa, ha dado otro golpe en el Hexágono con el anuncio de una opa amistosa para hacerse con el control total de Fnac Darty, el coloso de la distribución de libros y productos electrónicos, en el que ya detenta el 28,5% del capital. Se trata, en el caso de Fnac (que compró Darty en el 2016), de una auténtica institución cultural francesa, el primer vendedor de libros en una nación que lee mucho. El magnate centroeuropeo quiere cerrar el paso al gigante chino de comercio online JD.com, que se ha convertido en el segundo accionista del grupo francés (después de la toma de control por parte de los chinos de la firma alemana Ceconomy).
La opa de Kretinsky, que prevé completarse en julio, fija un precio de 36 euros por acción para quienes quieran desprenderse de títulos de Fnac Darty, cuyo consejero delegado es el español Enrique Martínez. Eso supondría una prima del 26% sobre la media de cotización en los últimos tres meses. La operación ha sido bendecida por el Ministerio de Economía de Francia, que no veía con buenos ojos el desembarco chino en un icono como Fnac Darty. “La prioridad del Gobierno sigue siendo el mantenimiento duradero de las capacidades industriales y de empleo sobre el territorio nacional, así como la preservación de la oferta cultural de calidad”, afirmó un portavoz citado por El Fígaro .
¿Quién es Daniel Kretinsky, ese personaje atípico y algo enigmático apodado? La esfinge oh señor k ? Este brillante abogado de 50 años, hijo de un profesor universitario, ha sido francófilo desde su infancia. Su madre, jueza del Tribunal Constitucional en Praga, le inculcó el amor por la cultura y la lengua del país de Molière.
De muy joven, Kretinsky saltó del mundo de las leyes al de los negocios. Empezó a ganar mucho dinero en el sector energético con audacia y yendo a contracorriente, pues invirtió en el carbón en un momento en que parecía condenado por contaminante. Sus principales mentores fueron Patrik Tkác, un banquero eslovaco, y Petr Kellner, la primera fortuna checa, que se convertiría en su suegro. La diversificación posterior de actividades ha sido impresionante y abarca desde la prensa, la edición, la distribución y los servicios postales hasta los clubes de fútbol.
Fnac Darty es un icono cultural en Francia, donde Kretinsky tiene ya revistas y la segunda editorial
El magnate checo prefiere ser discreto. Huye de la ostentación. “No llevo una vida de rico, en el sentido de tener diez coches, tres chóferes, fiestas de día y de noche y viajes por todo el mundo –lo citó la radio RTLNo es para nada mi estilo”.
Por su última opa, la prensa francesa califica a Kretinsky como un “caballero blanco” que salva a las empresas patrias. En realidad, su incursión en el capitalismo francés ha sido muy agresiva. En marzo del 2024 compró el grupo Casino (que incluye la cadena de supermercados Monoprix), en graves dificultades. A finales del 2025 hizo una operación espectacular al hacerse con el 4,1% de TotalEnergies, pasando a ser el tercer accionista.
Los medios de comunicación siempre han estado en su punto de mira, comenzando por su país natal. En Francia participa en el canal TF1, posee las revistas Marianne oh ella así como el grupo editorial Editis, el segundo más grande de Francia. Kretinsky llegó a entrar con un 49% en El Mundo pero vendió las acciones ante las reticencias de la redacción del prestigioso rotativo.
El imperio Kretinsky se extiende a otros países, como España (Eroski) o Gran Bretaña, donde en el 2024 nada compró menos que el 100% de Royal Mail, el histórico servicio de correos fundado en 1516 por Enrique VIII. También tiene el 30% del correo de los Países Bajos, Post NL. Ni el fútbol se escapa a su apetito por extender el negocio, pues es el propietario único del Sparta de Praga, el equipo checo con más títulos, y posee el 27% del club londinense West Ham United. El espíritu conquistador de La esfinge no tiene límites.

