El presidente de Estados Unidos, Donald Trumpenvió un mensaje directo al régimen cubano durante sus más recientes declaraciones, asegurando que su administración está dispuesta a dialogar con La Habana, pero desde una posición de firmeza y sin concesiones al comunismo que gobierna la Isla desde hace más de seis décadas.
“Creo que vamos a hacer un trato con Cuba. Seremos amables, pero tenemos una situación muy mala allí.”, expresó Trump, en alusión a la crisis económica y energética que atraviesa el país, acentuada tras el fin del suministro de petróleo venezolano y la reciente suspensión del envío de crudo mexicano por decisión de la presidenta. claudia sheinbaum una petición de Washington.
El mensaje fue interpretado como una advertencia directa al régimen encabezado formalmente por Miguel Díaz-Canelpero controlado por Raúl Castro y la cúpula militar de GAESAresponsables de mantener un sistema represivo y económicamente inviable.
“El comunismo cubano está agotado”
Fuentes cercanas al gobierno estadounidense consideran que las palabras de Trump reflejan el inicio de una nueva etapa en la política hacia Cuba, marcada por la presión diplomática, el aislamiento internacional del régimen y el apoyo a un proceso de cambio interno.
“Cuba no tiene dinero, no tiene petróleo”, insistió el mandatario, recordando que durante años el régimen sobrevivió gracias a los recursos de Venezuelaun flujo que se ha detenido por completo tras la caída de Nicolás Maduro y el colapso del chavismo.
El presidente subrayó que cualquier negociación futura con La Habana deberá basarse en el respeto a los derechos humanos, la liberación de presos políticos y el fin del control militar sobre la economía. “Seremos amables, pero las cosas tienen que cambiar.”, reiteró.
Un mensaje al pueblo cubano
La declaración de Trump fue recibida con atención por la comunidad cubana en el exilio, que ve en sus palabras un respaldo a la lucha por la libertad en la Isla. Activistas y opositores valoraron el tono del mensaje como un recordatorio de que Estados Unidos no abandonará su compromiso con el cambio democrático en Cuba.
Mientras tanto, el régimen cubano guarda silencio ante la pérdida de sus principales fuentes de petróleo y la creciente presión internacional. Sin aliados sólidos ni recursos energéticos, el sistema enfrenta una crisis terminal que amenaza con acelerar su colapso político y económico.
“Seremos amables”, dijo Trump, “Pero el tiempo del comunismo en Cuba se acabó.”.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
