Estos dos camarilla Anticipados, Extremadura y Aragón, no solucionarán nada, pero agravarán una tendencia que en Castilla y León podría aumentar, porque allí Vox ya estuvo hace cuatro años en el 17%. Por aquellas fechas, Pablo Casado sufría su aliento electoral en el cogote, precipitando su caída. Pero muy probablemente Vox, por qué no, el 15 de marzo se sitúa en la cota del 20% en Castilla y León. El gran bastión de la Loreg y del bipartidismo con un partido que puede romper las costuras del sistema electoral que se diseñó para otra cosa. Ver para creer.
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