Por la alfombra roja de esta 68a edición de los Grammy han desfilado diseños para el recuerdo. Ejemplos de ello son el romántico Valentino de Sabrina Carpenter, el vestido cultural de Heidi Klum o el vestido de plumas negras de Lady Gaga. Sin embargo, ninguno de ellos ha generado un impacto tan fuerte como el de Chapelle Roan.
La artista nominada a mejor canción pop ha aparecido en la antesala de la gala con una capa de gasa color granate que la cubría de arriba a bajo. Frente a la oleada de fotógrafos la cantante ha llevado a cabo su momento estelar en la alfombra roja y se ha deshecho de la capa para mostrar que llevaba debajo.
La pieza escogida por Roan está compuesta por una gasa similar a la de la capa pero ésta se sostiene en los pezones de la artista mediante pequeños aros. Una imagen impactante que sin duda recuerda a la que protagonizó Bianca Censori hace dos años en estos mismos premios al lucir una finísima capa transparente que dejaba entrever su cuerpo desnudo.
A pesar de que a Chapelle Roan no la han invitado, como hicieron con Censori, a abandonar la alfombra roja para apaciguar el revuelo montado, su aparición prácticamente en topless reaviva el debate sobre los códigos de vestimenta. ¿Dónde empieza la creatividad y la libertad estilística y dónde acaba el decoro?
