Hay un flamante matrimonio entre bodegas de Argentina y de Brasil con la mira puesta en el consumidor de vinos y espumantes premium de América del Sur. El consumo de estas bebidas está en alza en brasil, a pesar de la caída en muchos países.
Este hecho estimuló la participación conjunta en la mayor plataforma brasileña de enoturismo que promueve y organiza viajes por vinícolas de Brasil y de Argentina y, al mismo tiempo, registra, en este inicio de 2026, el desembarco en el mercado brasileño, de la primera producción de vinos de la bodega Renacer, de Luján de Cuyo, en Mendoza.
La bodega Renacer fue comprada hace un año por el grupo Miolo, uno de los mayores de Brasil que está ubicado en el Vale de los Viñedos, en la Sierra Gaucha en Río Grande del Sur. “Llegaron las primeras 50 mil botellas de nuestra marca ‘Seleção Branco’ (Selección Blanco), con uvas Sauvignon Blanc y Torrontés, y 80 mil botellas de ‘Seleção tinto (Selección Tinto), con uvas Malbec y Bonarda. Y ya están disponibles en todo Brasil”, contó el representante principal (embajador) del grupo, Raphael Scarton.
Mendoza es referencia e inspiración importante para los productores brasileños.
Y en la visión de promotores, productores y exportadores de estas bebidas, no hay competencia, pero si complementariedad y el objetivo común de los dos lados de la frontera es atraer al consumidor de la bebida del Dios Baco.
“Brasil es el mercado en el mundo donde más crece el consumo de estos rubros. Brasil es un mercado estratégico e importante para todas las vinícolas de nuestra región. Y sabemos que al consumidor de vino le gusta la diversidad”, dijo Diego Fabris, CEO de la plataforma Wine Locals, a Clarín durante el evento del grupo en Porto Alegre, en el estado brasileño de Rio Grande del Sur. El secretario de Turismo del Río Grande, Ronaldo Santini, dijo que el enoturismo es hoy en ‘diamante’ de esta región brasileña y que la meta es atraer también al consumidor argentino. Oh mar, un camino de mano dupla.
Según datos oficiales, el consumo de vino en Brasil era de 1,8 litros por persona en 2019 y ahora es de casi 3 litros por persona. Aún lejos de Argentina, que tiene el mayor consumo de América del Sur, pero con rápido crecimiento. Fabris entiende que la complementariedad entre las bodegas y el enoturismo es hoy una base para la expansión en varios frentes. Como la mayor plataforma de enoturismo de Brasil, dijo, la Wine Locals, lleva el turista brasileño a las bodegas de Mendoza y ya empiezan a mirar también al mercado de Salta. “Ya llevamos a Mendoza a grupos de ejecutivos de grandes empresas de Brasil ya turistas que son verdaderos entusiastas del vino para que vivan las experiencias premium. Y también traemos a Brasil a las bodegas argentinas para que presenten a sus vinos al mercado brasileño”, contó Fabris.
Mercosur y Unión Europea
El buen ambiente en la relación bilateral en los negocios vitivinícolas ocurre cuando se imagina que habrá más vinos europeos en nuestra regióndesde el momento que el acuerdo Mercosur y Unión Europea logré salir algún día del papel. “Nosotros no nos preocupamos. La calidad de nuestros vinos y espumantes es muy buena y creemos que la diversidad es parte de la cultura vitivinícola”, dijo el productor Pablo Perini, de la Casa Perini, de Río Grande del Sur.
La agenda bilateral, a su vez, está cargada. La programación de la brasileña Wine Locals tiene agendado, por ejemplo, entre el 4 y el 9 de febrero, el ‘Wine Trip Vigil y Amigos’, con almuerzo y cena en lugares con estrella Michelin, vinos de las bodegas El Enemigo, del enólogo Alejandro Vigil, y de Catena Zapata y chefs reconocidos como Donato de Santis y Fran Rosat. El listado de opciones para los próximos meses incluye eventos en José Ignacio y Garzón, en Punta del Este, y además de los eventos ‘Íconos de Sudamérica’, en Rio Grande del Sur y encuentro ‘Super Premium’ San Pablo y otras ciudades brasileñas, con la presencia de bodegas argentinas.
las bodegas argentinas
Actualmente, hay doce bodegas argentinas que forman parte de la Wine Locals, con más de 1,3 millones de inscriptos y más de 7 millones de visualizaciones al año. Ellas son las bodega Norton, Belasco de Baquedano, Susana Balbo Wines, Terrazas de los Andes, Matervini, Pulenta Estate, Chandón, Achaval Ferrer, Catena Zapata, Casa El Enemigo Vigil y Renacer, del grupo Miolo.
La Miolo Wine Group nació en 1897 gracias a un inmigrante italiano y hoy tiene cinco vinícolas, incluyendo la Bodega Renacer, que es la primera compra del grupo fuera de Brasil. En Brasil, su vinícola en Bento Gonçalves, en Rio Grande del Sur, es una referencia para el enoturismo. Además, su producción de vinos se considera importante, con alrededor de 12 millones de litros anuales.
La Renacer es, a su vez, una bodega de vinos ‘super y ultra premiun’ y presente en 40 países. Desde 2021, la Renacer tiene Certificación de bodega biológica por su producción preocupada con el medioambiente. “La compra de la Renacer permitirá al grupo un verdadero intercambio tecnológico, de conocimiento y de experiencias”, dice el comunicado de la Miolo. Esta semana, el gestor de enoturismo del grupo Miolo, Artur Tremper Farias, y el embajador del grupo, Raphael Scarton, contaron a Clarín que están “muy entusiasmados” porque saben de la importancia de Mendoza y de este puente (matrimonio) en la producción vitivinícola.
