El mercado de los relojes inteligentes se ha llenado de propuestas que prometen mucho, pero pocas consiguen llamar la atención desde el primer vistazo. Este modelo lo hace apostando por una estética contundente, con aire deportivo y resistente, muy en la línea de los smartwatches “todoterreno” que suelen verse en gamas premium. Su diseño no pasa desapercibido y transmite sensación de durabilidad, algo que muchos usuarios valoran por encima de florituras innecesarias.
Uno de sus grandes reclamos es la resistencia. Cuenta con certificación 5 ATM, lo que permite usarlo sin preocupaciones bajo la lluvia, en la piscina o durante entrenamientos intensos. A eso se suma una construcción pensada para aguantar golpes y arañazos, ideal para quienes no quieren estar pendientes del reloj en su día a día. Además, incorpora un detalle poco habitual en este rango: una luz LED lateral que puede hacer las veces de linterna en situaciones puntuales.
El precio es otro de los argumentos que lo convierten en una compra tentadora. Ahora mismo puede encontrarse por 42€, un precio que contrasta claramente con su hoja de características y con el tipo de relojes a los que imitan en diseño y planteamiento general. Es justo ese equilibrio entre apariencia “premium” y costo ajustado lo que hace que destaque frente a otras alternativas similares.
La autonomía merece un apartado propio. Integra una batería de nada menos que 1000 mAh, una capacidad muy superior a la media en relojes inteligentes de este tamaño. Esto da hasta 30 días de uso normal y cifras que pueden acercarse a los 100 días en modos de ahorro. Se carga en apenas tres horas, así que no tendrás que estar pendiente del cargador cada pocos días.
En el apartado de salud, cumple con lo que hoy se espera de un reloj inteligente completo. Monitoriza la frecuencia cardíaca, el nivel de oxígeno en sangre, el estrés y el sueño durante las 24 horas del día.. Los datos se presentan de forma clara en la aplicación, permitiendo llevar un seguimiento sencillo del estado físico general sin necesidad de dispositivos adicionales.
También está bien cubierto el apartado deportivo. Incluye varios modos de entrenamiento integrados y, a través de la aplicación, amplía el abanico hasta más de un centenar de actividades. Todo queda registrado y puede sincronizarse con plataformas como Google Fit, algo especialmente útil si ya utiliza otras aplicaciones para controlar su actividad diaria.
Uno de los puntos que más valoran muchos usuarios es la posibilidad de realizar y recibir llamadas directamente desde el reloj. Gracias a su conectividad Bluetooth ya su altavoz integrado, permite hablar sin sacar el móvil del bolsillo. A esto se suman las notificaciones de WhatsApp, Instagram, SMS y otras apps, que llegan de forma inmediata y ayudan a no perderse nada importante.
La pantalla también juega a su favor. Se trata de un panel AMOLED de 1,91 pulgadas con resolución 360×360 píxeles, que ofrece buena nitidez y colores vivos. La experiencia táctil es fluida y se puede personalizar con múltiples esferas, incluidas imágenes propias, lo que ayuda a adaptarlo a distintos estilos y momentos del día.
Por último, no faltan las funciones prácticas que marcan la diferencia en el uso cotidiano. Calculadora, control de música, previsión meteorológica, disparo remoto de la cámara del móvil o localización del teléfono son solo algunas de las utilidades que incorpora. Es compatible tanto con Android como con iOS, lo que amplía su público potencial y lo convierte en una opción versátil para quien busca un reloj inteligente completo sin complejos.
