La escalada histórica que habían registrado en el último año metales preciosos como el oro, la plata y el platino se frenó en seco el pasado viernes tras la elección de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed). Su perfil, más técnico y ortodoxo de lo que anticipaban los mercados, provocó dos efectos inmediatos: por un lado, la apreciación del dólar; por otro, un fuerte retroceso en el precio del oro, la plata y el platino, que desde entonces acumulan caídas de dos dígitos.
En concreto, el precio del oro ha bajado alrededor de un 14%, al pasar la onza de 5.500 a 4.700 dólares en apenas tres días. El desplome ha sido aún más acusado en la plata, habitualmente más volátil que el oro, que se ha hundido un 30% tras retroceder de 118 a 82 dólares por onza. En cuanto al platino, su cotización se ha abaratado un 22% y se sitúa ahora ligeramente por encima de los 2.000 dólares la onza.
El correctivo que sufre estos tres metales preciosos desde el viernes prosigue este lunes. El cambio de tendencia ha provocado que el metal dorado haya perdido la cota de los 5.000 dólares la onza que llegó a superar el lunes pasado impulsado por la elevada incertidumbre global, las compras de los bancos centrales y la debilidad del dólar. En este sentido, la semana pasada uno de los mayores bancos del mundo, Bank of America, advirtió del riesgo de burbuja en el oro, considerado habitualmente refugio.
La creciente percepción de que la Fed evitará decisiones marcadas por un período político ha reducido la incertidumbre, impulsada al dólar y desencadenado una recolección de beneficios en materias primas y metales preciosos. Los analistas dan por hecho que Warsh, pese a ser el elegido por Trump, será menos propenso a presionar para que se produzcan recortes rápidos y generalizados de las tasas de interés que otros candidatos que se han presentado. Cabe destacar que la previsión es que Warsh tome las riendas de la Fed en junio, tras recibir el beneplácito del Senado.
Mercado energético
El petróleo también cae
La estabilidad del dólar estadounidense también está presionando a los precios del petróleo. Tanto el Brent como el WTI retroceden más de un 4% este lunes, empujados a la baja también por las señales de tensión en las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Las declaraciones de Trump durante el fin de semana, afirmando que Irán estaba “negociando seriamente” con Washington, han reducido los temores de un posible conflicto con el país miembro de la OPEP.
