¿Qué aprendió de su ídolo?
“Ver a Federer era como contemplar una obra de arte. Era elegancia, lo hacía todo de manera magnífica. Me quedé encantado de él”, añadió Alcaraz, que nunca se llegó a enfrentar con Federer en el circuito.
El español comparte muchas de esas cualidades que tuvo el suizo: atrevimiento, amplitud de recursos, flexibilidad táctica y estilo. Pero el jugador nacido en El Palmar, una pequeña población de Murcia (en el sureste de España), va camino de escribir su propia historia. SIempre se ha desligado de Nadal, su sombra más grande por compartir nacionalidad, y ha dicho que está haciendo su propio camino.
¿Cuántos récords tiene Carlos Alcaraz en el tenis?
Para desesperación de sus rivales, Alcaraz sigue mejorando y ha desarrollado nervios de acero, negándose a rendirse incluso cuando las probabilidades están en su contra, como demostró en su semifinal en Melbourne contra Zverev, sobreponiéndose a calambres, vómitos ya un 3-5 en contra en el quinto set para lograr una victoria épica. “Simplemente odio rendirme. No quiero sentirme así. Cuando era más joven hubo muchos partidos en los que ya no quería luchar o simplemente me rendía. Luego maduré y detesto esa sensación (perder). Cada paso más, cada segundo más de sufrimiento, un segundo más de pelea, siempre vale la pena”, explicó.
El título en Melbourne le permite también a Alcaraz superar la traumática separación, a finales del año pasado, del entrenador que lo llevó a la cima: el exnúmero 1 Juan Carlos Ferrero, quien se hizo cargo de la formación del entonces quinceañero y se lo llevó a su academia en Valencia, a 120 kilómetros al norte de El Palmar.
Su potencial pronto atrajo a los patrocinadores, con marcas de primera línea como Nike y Rolex apresurándose a fichar al que se consideraba el heredero de Nadal. El equipo de tenis alrededor del prodigio se amplió y pronto incluyó a un preparador físico, un fisioterapeuta y el apoyo de psicólogos y médicos.
Una muestra de su potencial fue evidente en el torneo sobre arcilla de Río de Janeiro en 2020, cuando tenía apenas 16 años y estaba clasificado en el puesto 406 del mundo. Sorprendió a su veterano compatriota Albert Ramos para conseguir su primera victoria en el circuito ATP.
Fue el primer paso hacia el estrellato, apenas un año antes de su primer título en el circuito, en Umag (Croacia). Alcaraz, que aprendió a jugar al tenis en la escuela de su padre, es muy celoso de su vida privada y conserva muchos de los amigos con los que salía cuando era niño y con los que sigue festejando sus éxitos deportivos: suele irse de vacaciones a Ibiza con ellos después de un gran triunfo y antes de una gran competencia.
Eso lo distanció de Ferrero, quien lo quería concentrado de lleno en el deporte. Sin embargo, Alcaraz, que es ajedrecista aficionado y asegura que esa actividad lo ha ayudado, explicó: “Me encanta jugar. Tener que concentrarme, jugar contra otra persona, la estrategia, tener que pensar por adelantado. Creo que es parecido a una cancha de tenis. Debes intuir adónde va a enviar la pelota el otro jugador, tienes que moverte con antelación e intentar hacer algo que lo incomode”, dijo en una entrevista a la revista Vogue en 2023.
Después del título en Australia, seguro se irá a pasar unos buenos días con sus amigos para demostrar que es dueño de sí mismo y no esclavo de su figura.
