A 146 años de luz, una señal casi imperceptible delató un planeta potencialmente habitable del tamaño de la Tierra, pero su estrella es tan fría que en su superficie reinarían -70°C.
Este exoplaneta es casi exactamente del tamaño de la Tierra, y su período orbital alrededor de su estrella es de casi exactamente un año. Pero hay una gran diferencia con nuestro planeta.
La estrella HD 137010, ubicada a 146 años luz de distancia, posee posiblemente un planeta que es notablemente similar a la Tierra: tiene casi exactamente el mismo tamaño y necesita 355 días para completar una órbita, apenas diez días menos que nuestro planeta natal.
Así lo muestra el análisis de datos de archivo del telescopio espacial Kepler realizado por un equipo internacional de investigación. Se trata del mejor candidato hasta ahora para realizar estudios precisos de la atmósfera de un planeta similar a la Tierra en torno a otra estrella, escriben los científicos en la revista especializada Astrophysical Journal Letters.
DESCUBRIMIENTO DE EXOPLANETA SIMILAR A LA TIERRA
Las primeras indicaciones del planeta las proporcionaron el proyecto “Planet Hunters”, en el que científicos ciudadanos buscan en los datos de telescopios espaciales señales pasadas por alto de planetas alrededor de otras estrellas.
Uno de estos telescopios es “Kepler”, que entre 2009 y 2018 monitoreó el brillo de más de 500.000 estrellas. Cuando un planeta cruza frente a su estrella vista desde la Tierra durante su órbita, se delata por una ligera disminución del brillo estelar. Pero solo cuando Kepler registra varios de estos tránsitos a intervalos regulares, los astrónomos pueden estar seguros de que se trata de un planeta.
“EN EL EXTREMO EXTERIOR DE LA ZONA HABITABLE”
Por eso HD 137010 inicialmente pasó desapercibido: Kepler solo detectó una única reducción del brillo de diez días en 2017. El equipo liderado por Alexander Venner, entonces en la University of Southern Queensland y ahora en el Instituto Max Planck de Astronomía en Heidelberg, examinó nuevamente los datos de este tránsito con detalle. Del análisis, los investigadores concluyen que solo un planeta puede ser la causa del tránsito.
A partir de la intensidad y duración de la disminución del brillo, Venner y sus colegas pudieron calcular el tamaño y el período orbital del planeta: su diámetro es apenas un seis por ciento mayor que el de la Tierra, y el período orbital diez días más corto.
Sin embargo, la estrella alrededor de la cual orbita el planeta es aproximadamente 1.000 grados más fría que nuestro Sol. Y con ello, en HD 137010b, la designación astronómica del planeta, debería hacer tanto frío como en Marte. “El planeta se encuentra entonces en el extremo exterior de la zona habitable”, según los científicos.
POSIBLEMENTE EXISTEN TEMPERATURAS AGRADABLES
En total, los astrónomos conocen hoy más de 6.000 planetas alrededor de otras estrellas. La mayoría de ellos son, sin embargo, grandes planetas gaseosos, planetas muy calientes que orbitan en trayectorias cercanas, o ambas cosas a la vez, ya que tales planetas son más fáciles de detectar.
Solo unos pocos planetas se asemejan a la Tierra y además orbitan estrellas similares al Sol. Sin embargo, estos están demasiado lejos de la Tierra como para permitir una observación precisa de la atmósfera. Por eso HD 137010b es tan valioso para los astrónomos, pues a una distancia de 146 años la luz está lo suficientemente cerca para tales observaciones.
En tales observaciones, los investigadores podrían encontrar sustancias como oxígeno molecular y metano, que podrían proporcionar indicios de la existencia de vida. Como explican Venner y sus colegas, HD 137010b no necesariamente tiene que ser demasiado frío para organismos vivos: una atmósfera con una mayor proporción de dióxido de carbono podría templar agradablemente el planeta.
Una atmósfera así también podría detectarse con futuros telescopios. Pero primero es necesario detectar más tránsitos de HD 137010b para confirmar el descubrimiento del equipo de investigación.
