Durante décadas, la ciudad de Tokio, en Japón, ha sido considerado como uno de los lugares más limpios del mundo por su estricta cultura, educación temprana y la gestión organizada de residuos en las zonas públicas.
Esta percepción también ha sido reforzada durante años por el hábito de algunos residentes que prefieren llevarse la basura a casa para evitar desobedecer las reglas cívicas y tradicionales de la comunidad.
La joven utilizó medias blancas para el experimento. Foto:TikTok: @_riverss_
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Para poner a prueba esta reputación, la ‘influencer’ española Marina Ríos decidió realizar un experimento rápido y registró todo el proceso en un vídeo que no tardó en captar la atención de los internautas.
“Amigos, vamos a probar si las calles de Tokio están verdaderamente limpias. Tenemos un calcetín blanco y 10 minutos de caminata por el centro”explicó la creadora de contenido en su cuenta de TikTok.
La joven caminó sin zapatos por la calle. Foto:TikTok: @_riverss_
De acuerdo con lo revelado por Rivers, este ensayo le generó bastante curiosidad, ya que tanto ella como su entorno consideran que las calles de la ciudad están impecables la mayor parte del tiempo.
Una vez finalizado el recorrido, en el video se puede observar a la joven revisando el estado de las medias y mostrándolas ante la cámara, dejando al descubierto un resultado que ha dejado sin palabras a más de un usuario.
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¿Realidad o mito? Marina Rivers puso a prueba la limpieza de las calles de Tokio
“Vamos a ver cómo quedaron los calcetines”, dijo la creadora de contenido mientras levantaba uno de sus pies frente al dispositivo móvil con el que la estaban grabando.
En el clip se puede evidenciar que, después de un recorrido de 10 minutos, las prendas blancas no cambiaron totalmente de colorconfirmando que Tokio es una de las ciudades más limpias del mundo.
La joven mostró el resultado ante la cámara. Foto:TikTok: @_riverss_
Para concluir, Rivers comentó: “No tan limpios como esperaba, pero en España hubieran salido negros, seguro”refiriéndose a la higiene de su propio país, donde, según ella, las vías no están tan bien cuidadas.
Aunque el experimento fue todo un éxito, no solo reafirmó la fama de la capital japonesa, sino que también abrió un debate en los comentarios sobre las diferencias culturales en torno al cuidado del espacio público.
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STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
