Exponiendo botellas con gasolina de tono oscuro y autopartes de vehículos dañados, los conductores del Transporte Libre tomaron ayer las instalaciones de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) de Cochabamba y bloquearon las vías colindantes en el centro de la ciudad, en rechazo al presunto “mal estado del combustible” que reciben en los surtidores.
“Se han enviado notas denunciando el mal estado del combustible, lo que es gasolina y diésel. A la fecha, no hemos recibido ninguna respuesta de la ANH ni de ninguna instancia”, declaró el dirigente del Transporte del Trópico, Jimmy Lobatón.
De acuerdo con la denuncia, la gasolina afectó a sus motorizados, ocasionando problemas cuyos gastos son encarados por cada chofer.
“Todos los compañeros han sufrido ya daños. Yo he sufrido daños en mi vehículo; no dura la bomba, los inyectores se friegan (…). Se está generando una carbonilla al estilo de una crema espesa alrededor de las válvulas que está perjudicando la circulación”, enfatizó el dirigente, tras remarcar que el sector compra el combustible de “la peor calidad”, a precios elevados, sin subvención.
El sector exige el retiro del combustible “en mal estado” a nivel nacional. También pide una reunión con autoridades de la ANH, Ministerio de Hidrocarburos e YPFB.
