Una mujer de 71 años fue agredida por dos policías locales de la localidad granadina de Almuñécar a los que había reprochado que aparcaran su coche oficial en una parada de autobús. La reacción de los agentes fue «hablarle de mala manera» y … obligarla a meterse en el coche, detenida. Ella sufrió lesiones, denunció los hechos y la justicia, en principio, le dio la razón. Ahora no se la quita, pero rebaja la pena inicial parea los policías.
La Audiencia Provincial de Granada ha fijado en 600 euros la multa que deben pagar los agentes a la septuagenaria, una reducción considerable si se tiene en cuenta que, el 30 de enero de 2025, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Almuñécar les condenó como autores de un delito leve de lesiones, con el agravante de prevalimiento de autoridad, a una multa de 2.700 euros -30 euros al día durante tres meses- ya indemnizarla con mil euros. También libró testimonio, como pidió la Fiscalía, por la posible comisión de un delito de detención ilegal.
Ahora, la Audiencia refrenda en esta sentencia. Según recoge Europa Press, los policías lesionaron a la mujer cuando trataron de meterla a la fuerza en el coche de policía mientras ella se resistía, «llegando a darle patas ya impedirle llamar a un familiar cuando estaba ya en dependencias policiales».
Aunque mantiene como cierto lo denunciado por la mujer y condenado por el juzgado de Almuñécar, la Sección Segunda de la Audiencia de Granada entiende que la pena fue «excesiva» y la rebaja a una multa de 600 euros. Los agentes habían pedido la nulidad de actuaciones al no haber tramitado este asunto de forma conjunta con la denuncia que ellos a su vez interpusieron contra la mujer por la presunta comisión de un delito de desobediencia a agentes de la autoridad.
«Actuación policial excesiva»
El tribunal lo rechaza advirtiendo de que no hay «ninguna norma o principio procesal» que impida que esta «actuación policial excesiva« pueda ser enjuiciada de forma separada. Rechaza igualmente el resto de motivos esgrimidos por los agentes. La sentencia es firme y contra ella no cabe recurso.
Los hechos ocurrieron sobre las nueve la mañana del 24 de mayo de 2024, cuando el autobús en el que viajaba la anciana procedente del cercano núcleo poblacional de La Herradura no pudo estacionar correctamente, al encontrarse con un coche de la Policía Local de Almuñécar detenido en la parada.
El coche ocupaba parte del carril de circulación y aparcar era imposible. Se formó un atasco detrás del autobús y la mujer mayor, que se dio cuenta de que era el coche oficial de los policías el causante, comentó en voz alta: «La policía aquí dando ejemplo«.
En ese momento, los agentes salieron del bar cercano donde habían estado desayunando y fueron recriminados por varios peatones que pasaban por allí. Se subieron al coche patrulla y se detuvieron en el paso de peatones que cruzaba la mujer, que ya se había bajado del autobús, y, según recoge la sentencia inicial, uno de ellos de «muy malas maneras y en tono elevado« le dijo: »Tú, aquí«, haciéndole un gesto con la mano para que se acercara.
Detenida sin derecho a llamadas
Ella le respondió que si quería algo, que fuera él hasta donde ella estaba, momento en el que el agente le dijo: «Tú quién te crees que eres» y le advirtió que si no le daba el DNI «le iba a costar dinero y que se metiera en el coche«. La mujer sostuvo que en ese tono de voz no le iba a dar el DNI y que le hablase respetuosamente, pero el agente la cogió del brazo y »tiró de ella para meterla en el coche patrulla«, momento en el que ella se agarró a una señal de tráfico para que no lo hiciera.
La soltó e intentó meterla en el coche, pero ella no se dio por vencida y dejó fuera una pierna para que no cerrara la puerta. El policia «le dio patas en las piernas para que las metiera, pero como no lo hizo, llegó a darle con la puerta también y como quiera que no podía cerrar, le pidió al otro agente que fuera por la otra puerta trasera y desde el interior tirara de la señora para así poder meterle las piernas dentro del coche y llevársela«.
Una vez en la comisaría, la anciana intentó telefonear a su hija pero el agente lo arrebató el teléfono «de malas maneras y lo golpeó contra la mesa». No le dejé llamar a nadiecontinúa el relato de los hechos que promulgó la sentencia condenatoria.
La mujer fue finalmente llevada detenida al cuartel de la Guardia Civil, donde fue asistida por un abogado. Estuvo allí hasta las cuatro de la tarde, hora en la que fue puesta en libertad. No consta que los agentes le leyeran los derechos a la mujer, que a cuenta de lo ocurrido sufrió lesiones en hombro derecho y hematomas en las piernas.
