Los vasos y termos reutilizables pueden acumular bacterias si no se limpian de forma correcta y frecuente.
Cada uso transfiere microorganismos desde la boca y las manos al interior del recipiente, un proceso que se intensifica cuando se consumen bebidas distintas al agua. Estudios y especialistas advierten sobre los riesgos y explican cómo reducirlos.
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El uso cotidiano de vasos reutilizables implica un contacto constante con la saliva y las manos, lo que facilita el paso de microorganismos al líquido ya las superficies internas. Cuando la higiene es insuficiente, estos recipientes pueden convertirse en un entorno favorable para bacterias que pueden provocar diarrea, vómitos o intoxicaciones alimentarias, incluidas especies potencialmente patógenas como E. coli.
Las características de la bebida también influyen en la proliferación bacteriana. Las que contienen azúcar, grasas o proteínas, como zumos, té o café, favorecen el crecimiento de microorganismos con mayor rapidez que el agua, lo que incrementa la importancia de una limpieza regular y completa del vaso.
El agua estancada puede multiplicar bacterias de millas a millones en solo 24 horas sin lavado. Foto:GPT El Tiempo Visual, 2025. / EL TIEMPO
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La acumulación invisible de microorganismos
La microbióloga de la Universidad de Leicester, Primrose Freestone, advierte que los recipientes pueden albergar bacterias incluso cuando aparentan estar limpios. Según explica, los restos de líquidos y saliva permiten la formación de una biopelícula en la que los microorganismos se adhieren y se multiplican si el lavado no es exhaustivo.
Incluso el agua potable que permanece varias horas dentro de un vaso puede contaminarse. Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Henan, en China, indicó que la concentración bacteriana puede pasar de 75.000 por mililitro a entre 1 y 2 millones en un período de 24 horas, lo que refuerza la necesidad de lavar los recipientes con frecuencia.
El detergente y el agua caliente sobre 60 °C eliminan mejor la biopelícula bacteriana adherida. Foto:iStock
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Métodos recomendados para la limpieza
Para reducir la presencia de bacterias, recomiendan los expertos. lavar el vaso después de cada uso o, como mínimo, dos o tres veces por semana cuando no sea posible hacerlo de inmediato. El proceso debe incluir todas las partes del recipiente, como el interior, el exterior, la tapa, las juntas y accesorios adicionales, por ejemplo, pajitas.
La técnica considerada más eficaz consiste en Aplique detergente, deje el vaso en remojo durante aproximadamente 10 minutos y enjuagarlo con agua caliente a una temperatura superior a 60 °C.. El uso de agua fría únicamente para enjuagar no elimina la biopelícula bacteriana y permite que los microorganismos se multipliquen con rapidez.
Olores, rayones o cambios de color indican cuándo reemplazar el vaso reutilizable a tiempo. Foto:iStock
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Señales para sustituir el vaso
Además de la limpieza, el estado del recipiente es un factor relevante. Se aconseja reemplazar el vaso si presenta olor persistente, textura áspera en el interior, rayones visibles, cambios de color o sabor metálico, ya que estos indicios pueden reflejar la acumulación de residuos y bacterias.
Aunque no existen signos visibles de deterioro, algunos especialistas sugieren cambiar el termo cada seis a doce meses como medida preventiva para mantener la higiene y disminuir el riesgo de enfermedades asociadas a la contaminación bacteriana.
Prensa Europa
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.
