el Antigravedad A1, un dron incubado por Insta360 llega hoy a nuestro mercado para dar un vuelco a lo que significa volar y grabar: es el primer 8K 360 capaz de capturar absolutamente todo el entorno en una sola pasada y sin los límites visuales de los cuadricópteros clásicos. Este equipo irrumpe como una nueva categoría: el dron 360 centralizado en la experiencia inmersiva y pensado para una generación de creadores y aficionados con una narrativa audiovisual revolucionaria.
Experiencia inmersiva: volar para mirar, no sólo para grabar
A diferencia de los drones tradicionales, el Antigravity A1 se opera esencialmente con tres protagonistas: el propio dron, el Grip Controller con Free Motion (un puntero de mano sumamente intuitivo) y sobre todo las Vision Goggles, gafas inmersivas con Pancake y dos pantallas Micro-OLED de alta resolución. Esta triada ofrece un pilotaje inédito: el usuario dirige el vuelo simplemente apuntando, y puede sumergirse por completo en una perspectiva libre de 360°, viviendo la sensación de volar más que la de pilotar un objeto.
El manejo del dron resulta intuitivo desde el primer momento, por lo que aprender a controlarlo no exige una curva de aprendizaje complicada. Para quienes prefieren una experiencia de vuelo más tradicional, el modo FPV sigue disponible, pero todo el sistema está diseñado para que cualquier usuario pueda sentirse a bordo y explorar el entorno girando la cabeza en tiempo real, de manera natural y envolvente.
Tecnología 8K 360: cámaras, ópticas y edición ampliada
En el núcleo del Antigravity A1 reside una cámara dual con sensores de 1/1.28MP montadas en la parte superior e inferior que graban en 8K a 30 fps, o hasta 4K a 100 fps, eliminando puntos ciegos y permitiendo la magia de la “invisibilidad”: el dron desaparecerá rápidamente del cuadro gracias al avanzado algoritmo de cosido de Insta360. Esto abre la puerta a encuadres infinitos en postproducción: tras el vuelo, se puede seleccionar cualquier ángulo, realizar paneos, efectos Tiny Planet y reencuadres verticales u horizontales listos para redes sociales, todo manteniendo la máxima calidad nativa. El “algoritmo de cosido” es el sistema que une automáticamente las imágenes de las diferentes lentes de la cámara 360 para crear una única foto o vídeo esférico sin cortes visibles entre ellas. La cámara graba varias imágenes que se solapan y el algoritmo analiza píxel a píxel esas zonas comunes para alinearlas, corrige la distorsión y suavizar diferencias de color o brillo, de forma que parecen una sola toma continua.
La estabilización FlowState, sello de la firma, garantiza capturas suaves incluso con viento. Y el flujo de trabajo de “vuela primero, encuadra después” libera la creatividad, ya que así no se pierde un momento por no haber elegido el ángulo adecuado durante el vuelo.
Portabilidad, seguridad y autonomía
El peso de 249 gramos—apto para la normativa C0 en la UE y gran parte del mundo—permite volar sin preocupaciones regulatorias y llevarlo en la palma de la mano. Su tren de aterrizaje retráctil resguarda la lente inferior en el despegue y se oculta para mantener la imagen “invisible”. La autonomía ronda los 24 minutos con batería estándar, llegando hasta 39 minutos con la opción de alta capacidad.
A nivel de seguridad, el A1 incorpora sensores de detección de obstáculos y retorno automático, junto con un sistema pionero de detección de carga útil: esto impide el vuelo con pesos excesivos o modificaciones inseguras, subrayando la filosofía de responsabilidad de la marca.
Creatividad automatizada y socialización del vuelo.
El A1 facilita la creatividad con herramientas como Sky Path (para programar y guardar trayectorias automáticas que pueden repetirse y compartirse, incluso permitiendo pasar las gafas a amigos en modo espectador). Características como Sky Genie permiten capturar maniobras complejas—órbitas, espirales—con sólo un toque y sin experiencia avanzada.
En la edición, todo el ecosistema Antigravity (app móvil y software de escritorio Studio) ofrece transferencia rápida, cuadro automático, corrección de color AI y edición de momentos destacados para producción directa en redes sociales o proyectos profesionales. El sistema es robusto, pero pensado para ser accesible a cualquier usuario.
Premios, sostenibilidad y ecosistema
El dispositivo llega precedido de reconocimientos internacionales como el Red Dot Design Award, el CES Innovation Award y el Good Design Award, entre otros. En cuanto a sostenibilidad, piezas como lentes y hélices son reemplazables por el usuario y el programa Antigravity Care cubre incidencia o repuestos de forma sencilla para evitar desechos innecesarios. De esta manera, la marca impulsa la innovación, la durabilidad y el uso responsable del dron.
Características Antigravedad A1
Antigravedad a1 en vuelo. / educación física
Cámara 8K 360°. Si
Peso: 249 gramos
Gafas de visión (gafas FPV). Incluidas
Grip Controller intuitivo: Incluido
Autonomía: 24/39 min (batería opc.)
Vuelo automático/edición AI: Sí
Estabilización FlowState: Sí
Seguridad: sensores/retorno Sí
Modos de vuelo (Free Motion/FPV): Sí
Sostenibilidad/recambios: Sí
Principales ventajas
La doble lente superior/inferior graba todo el entorno en 8K 360 y los algoritmos de cosido hacen que el propio dron desaparezca del plano, creando tomas limpias, sin brazos ni hélices en cuadro.
El Grip Controller funciona con lógica “apunta y vuela”, mucho más accesible que los mandos de doble stick, y las Vision Goggles con seguimiento de cabeza ofrecen una sensación de “estar dentro” del vuelo, muy valorada por críticos y pensada para quienes nunca han tocado un dron FPV.
Esta combinación hace que los usuarios novatos consigan planos de persecución y movimientos complejos en cuestión de minutos, reduciendo la restricción técnica habitual de los drones avanzados.
Su peso de 249 g lo mantiene por debajo del umbral clave de la normativa europea, facilitando el vuelo en subcategoría abierta A1 y requisitos reduciendo respecto a drones más pesados, algo especialmente útil en entornos urbanos o de viaje.
Al ser compacto, plegable y relativamente silencioso, es fácil de transportar y menos intrusivo, lo que anima a utilizar con más frecuencia y en más contextos cotidianos.
Incorpora sensores de evitación de obstáculos, retorno a casa y un sistema de detección de carga útil que impide usos inseguros o modificaciones fuera de diseño, reforzando su perfil de dron “responsable” y apto para principiantes.
Funciones como trayectorias programables, modos automáticos tipo órbita o espiral y herramientas de edición asistida por IA simplifican tanto el vuelo como la fase de montaje, permitiendo resultados muy pulidos con poca experiencia técnica.
El software y la aplicación permiten reencuadre múltiples de un mismo clip en diferentes formatos (16:9, 9:16, 1:1) sin necesidad de repetir vuelos, algo que ahorra mucho tiempo a creadores que producen para distintas plataformas.
La estabilización avanzada y el bloqueo de horizonte integrados reducen el trabajo de corrección en posproducción, haciendo viable un flujo “vuela–elige plano–publica” para contenido rápido.
valoración
El Antigravity A1 incubado por Insta360 constituye no solo un gran paso adelante en tecnología de drones, sino el nacimiento de una nueva forma de experimentar y compartir la creatividad aérea. Es una herramienta avanzada tanto para el profesional como para el explorador ocasional, y marca el comienzo de una nueva fase en la narrativa visual 360.
Para creadores de contenido, viajeros y usuarios que quieren algo fresco frente al típico cuadricóptero con cardán frontal, el A1 es un producto sobresaliente: aporta un lenguaje visual nuevo y una curva de aprendizaje muy suave gracias al Grip Controller y las Vision Goggles.
Su fortaleza está en capturarlo todo en 360 y reencuadrar después, no en competir con otros equipos de gama alta en detalle por píxel.
Información útil
El peso de 249 g sitúa al Antigravity A1 dentro de la categoría C0 en Europa, lo que en España se traduce en menos requisitos formativos y más flexibilidad de vuelo que con drones más pesados. Como usuario hay que cumplir con la normativa europea de UAS, registrarse como operador (en la mayoría de los casos) y respetar las restricciones de espacio aéreo, privacidad y seguridad.
Un dron de hasta 249 g, con marcado de clase C0, se considera de bajo riesgo y entra en la subcategoría abierta A1, pensada para vuelos cercanos a personas pero no sobre multitudes. En la práctica, esto significa que el A1 puede aprovechar el marco más permisivo de la categoría abierta, siempre que se respete la altura máxima de 120 m sobre el suelo, la línea de visión y el resto de normas básicas de seguridad.
El gran beneficio real de esos 249 g es que tiene un margen mucho más amigable para volar en entornos urbanos o mixtos donde con un dron más pesado entrarías rápidamente en escenarios de formación obligatoria, exigencias técnicas adicionales e incluso categoría específica.
Precio
Antigravedad A1 sale oficialmente a la venta en países seleccionados hoy 4 de diciembre de 2025, disponible en tres paquetes:
Paquete estándar – 1399 €
Paquete Explorador – 1599 €
Paquete Infinito – 1699 €
Cada paquete incluye el dron A1, las gafas Vision y el controlador Grip, con distintos accesorios y baterías pensadas para diferentes tipos de pilotos. A1 también está disponible en la tienda Antigravity y distribuidores autorizados en todo el mundo.
