De llamarlo “líder del narcotráfico” a recibirlo, con sonrisas, en la Casa Blanca. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió ayer con su homólogo colombiano, Gustavo Petro, en un intento por retomar las relaciones, que de un tiempo a esta parte se dañaron mediáticamente.
El encuentro, en el que abordaron temas vinculados con el tráfico de drogas y el comercio bilateral, entre otros, se desarrolló a puertas cerradas y duras poco más de 2 horas.
Petro, que en la cita habría ofrecido detalles sobre su lucha ante el crimen organizado y los narcos, arribó a bordo de un vehículo del Servicio Secreto de Estados Unidos con la bandera colombiana flameando en alto.
Todo terminó con sonrisas de ambos, fotos y una dedicatoria muy especial de Trump hacia su par colombiano. En redes sociales, Petro mostró una placa que ha recibido de manos del norteamericano. “Gustavo: Un gran Honor. Amo a Colombia”. Donald Trump”, lee en el presente.
En la previa, el mandatario colombiano subrayó su esperanza en que el encuentro sirva para recomponer una relación alterada en el último año por diferencias sobre la lucha contra el narcotráfico, la política migratoria de Washington y su intervención militar en Venezuela para deponer a Nicolás Maduro.
