Las protestas por la mala calidad de la gasolina y el daño ocasionado a los motorizados se extienden a La Paz y Oruro, tras que ayer el Gobierno admitiera que la mezcla del nuevo carburante con etanol se realiza en tanques que arrastraban residuos antiguos “heredados” de la pasada administración.
“Eso es lo que pasó con el combustible: la gasolina nueva cumple las especificaciones, el etanol también, pero al mezclarse en tanques que arrastraban residuos de la gestión anterior, se generaron problemas”, explicó ayer al respecto el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, quien remarcó que la gasolina que abastece el Gobierno “cumple con todas las características y las especificaciones de calidad”.
Al respecto, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, indicó que hallaron combustible residual con componentes de manganeso y goma en los tanques de almacenamiento, lo que ocasionó que los residuos alteraran la mezcla final de la nueva gasolina.
PROTESTAS
La explicación técnica del problema no convenció a los transportistas de Oruro, quienes a primera hora de este miércoles se plantaron en puertas de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en protesta por la situación. Paralelamente, los movilizados bloquearon vías colindantes.
Por su parte, los choferes de La Paz protestaron en las puertas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), donde exigieron resarcimiento por los vehículos afectados.
En Santa Cruz, los transportistas dieron un plazo de 48 horas al ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, para que baje a las bases y explique el problema. Se suman al pedido nacional y piden resarcimiento.
