Este jueves Rosa Rodríguez se proclamaba ganadora del bote de Pasapalabra, llevándose 2.716.000 euros tras completar las 25 palabras de la conocida prueba de El Rosco.
La palabra que le dio la victoria fue la que empezaba por ‘M’, que resolvió a tan solo tres segundos del final de su tiempo. El enunciado era este: “Apellido del jugador de fútbol americano que, en 1968, fue elegido jugador más valioso de la NFL, por la agencia AP”.
La respuesta la sabía Rosa: Earl Morrall. Pero, ¿Quién fue este deportista que le ‘dio’ el premio a Rosa?
Nacido el 17 de mayo de 1934 en Muskegon, Michigan (EE UU), su nombre quedó ligado a algunos de los momentos más recordados de la liga de Fútbol Americano, pese a no haber sido una figura mediática en la mayor parte de su trayectoria.
Formado en la Universidad Estatal de Míchigan, ingresó a la NFL en 1956 y jugó durante más de dos décadas para distintos equipos. Fue en los Baltimore Colts donde alcanzó mayor notoriedad. En 1968, tras la lesión de Johnny Unitas, asumió la conducción del equipo como mariscal de campo y lo llevó hasta el Super Bowl III.
Ese año fue elegido Jugador Más Valioso de la liga, un reconocimiento excepcional para un jugador que comenzó la temporada como suplente. A este eco se refería la pregunta de Pasapalabra.
Su experiencia se volvió a ser determinante años más tarde en Miami. En 1972 tomó el lugar de Bob Griese durante buena parte de la temporada regular y fue parte central del equipo que construyó la única campaña perfecta en la historia de la NFL. Aunque no fue titular en el Super Bowl VII, su aporte resultó decisivo para sostener el rendimiento del equipo.
Morrall ganó tres Super Bowls y fue valorado dentro del vestuario por su conocimiento del juego y su capacidad para manejar la presión. En 1998, su carrera fue reconocida con el ingreso al Salón de la Fama.. Earl Morrall murió el 25 de abril de 2014, a los 79 años, en Brentwood, Tennessee.
El jugador Estuvo casado durante muchos años con Jane Morrall y tuvo cinco hijos.aunque rara vez habló de su familia. Sus seres queridos y amigos lo describían como una persona reservada, disciplinada y profundamente religiosa.
