el presidente Donald Trump declarado este jueves que los líderes latinoamericanos son “astutos” al mandar a su “gente mala” a Estados Unidos, durante un desayuno en Washington.
“Recuerden que en la campaña (electoral de 2024) acostumbraba a decir que sus criminales dejaban a nuestros criminales como si fueran bebés”, comentó Trump en este evento con líderes religiosos que se celebra anualmente en la capital estadounidense.
En la audiencia se encontró el presidente salvadoreño, Nayib Bukeleal que Triunfo elogió previamente como un “gran tipo” que está ayudando a Estados Unidos por aceptar criminales peligrosos en sus cárceles de alta seguridad.
“¿No es cierto que no mandas tú?” buena gente ¿Estados Unidos? ¿No dirías eso?”, preguntó Trump a Bukele es tono de chanza.
“Voy a hablar con el de eso después…”, añadió, provocando las risas de Bukele y del publico.
Luego añadió: “le quiero. Ha hecho un gran trabajo“.
“Hijo gente astutaespabilados. Cuando lideras algunos de esos países, en Sudamérica, en América Latinatienes que ser espabilado”, comentó.
“Cuidan a su buena gentesolo nos mandan a la gente mala“, añadió.
Acciones y anuncios de Trump en evento religioso en Washington
Triunfo hizo una larga descripción de su primer año de gobierno durante este desayuno religiosoy se congratuló de la venta de biblias y de la renovada asistencia a oficios religiosos de la juventud estadounidense, según sus estadísticas.
El mandatario anunció una jornada de plegaria el nacional 17 de mayoen el Centro comercialla gran explanada ante el Capitolio de Washington, para renovar esa fe religiosa con motivo del 250º aniversario de la independencia del país.
“Vamos a consagrar de nuevo a Estados Unidos como ‘una sola nación, bajo dios‘”, dijo Triunfoen alusión a uno de los lemas más conocidos del país.
el Partido Republicano afronta unas elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre en las que podría perder apoyo entre grupos que le dieron su voto en las presidenciales de 2024, como los hispanos o la comunidad negra.
Triunfo asegura que gracias a su campaña de deportaciones y de salidas voluntarias, al menos 2,5 millones Delaware inmigrantes se han ido del país.
