Ante la presión de la Municipalidad de Rancagua y de los vecinos quienes denuncian un aumento crítico de la delincuencia en las últimas dos semanas, las autoridades regionales se hicieron presentes en las dependencias del Molino Koke. La reunión tuvo como objetivo definir acciones inmediatas para frenar la inseguridad que afecta al recinto, en un escenario donde la falta de claridad en las responsabilidades de administración del sitio ha complejizado la solución del conflicto.
Vecinos de los sectores aledaños al Molino denunciaron un aumento en hechos de violencia y saqueos que derivaron en cortes de suministro eléctrico además de reiterados amagos de incendio, el último registrado la noche de este lunes. Además, manifestaron su preocupación ante el cierre perimetral, advirtiendo que este podría bloquear un acceso peatonal hacia la avenida Brasil el cual es utilizado principalmente por escolares.
Por su parte, la delegada presidencial, Susana Pinto, confirmó el acuerdo para el cierre definitivo del frente. Para ello se establecerá una mesa de trabajo con el Serviu dado que parte del terreno se encuentra en términos de expropiación. La autoridad aseguró además que Carabineros mantiene rondas permanentes, lo cual fue reafirmado por el General Guillermo Bohle, jefe de la Zona de Carabineros, quien enfatizó que la empresa propietaria también debe asumir su responsabilidad en el resguardo y cierre efectivo del predio.
Por su parte, desde el Colectivo Ambiental Parque Koke se interpeló a las autoridades sobre el alcance real de estas intervenciones frente a la acelerada degradación del sitio. Ante esto, el alcalde Raimundo Agliatti informó que tras el incendio del día lunes se logró la detención de tres sujetos.
En cuanto a las acciones concretas, el edil precisó que la prioridad es que el privado ejecute el cierre y eliminación de estructuras que faciliten el ingreso de personas externas a la zona de los silos. Paralelamente, aseguró que la municipalidad mantendrá un monitoreo permanente en terreno para velar por la seguridad de los vecinos, mientras que la continuidad del acceso peatonal por el sector sigue bajo evaluación.
Finalmente, respecto al valor histórico del lugar, el alcalde lamentó la destrucción de la casona principal, pero ratificó el compromiso con la mantención de los silos: “Cualquiera sea el proyecto que se desarrolla, los silos no se demuelen”. Agliatti concluyó que, más allá de los trámites administrativos, existe un acuerdo ratificado con el propietario para conservar esta estructura emblemática del patrimonio rancagüino.
