Brunilda Inostroza es una mujer profundamente ligada a la comunidad de Carahue, cuya vida ha estado marcada por el esfuerzo, el compromiso social y una vocación inquebrantable por el servicio. Nacida en el sector rural de Catripulli, se trasladó a la ciudad a los 13 años. Con el tiempo, y ya convertida en esposa y madre, encontró en la Cruz Roja un espacio donde volcar su sentido de solidaridad. Desde 2004 forma parte activa de la institución y hoy, como presidenta de la filial Carahue, lidera con dedicación y empatía una labor centrada en la ayuda social, la respuesta ante emergencias y el fortalecimiento del voluntariado juvenil.

¿Cómo logra equilibrar su vida personal y familiar con las responsabilidades que implica el trabajo en la Cruz Roja?
Bueno, eso se logra al cien por ciento con el apoyo familiar, sobre todo el de mi esposo, porque sin el apoyo de la familia yo no podría llevar esto, porque también esta responsabilidad de ser presidenta de esta institución en particular requiere al cien por ciento del tiempo. Uno tiene que estar aquí, levantándose más temprano, acostándose más tarde para así poder cumplir como dueña de casa y con mi rol de presidenta de la Cruz Roja de Carahue.
¿Cómo o cuándo comenzó su vínculo aquí con la Cruz Roja? ¿Qué la motivó a ser parte de la Cruz Roja?
La señorita Edith Sangüesa, que había sido mi profesora cuando estudiaba en la escuela básica, me invitó a participar en la Cruz Roja. Entonces, como que ella fue mi madrina en esto. Yo creo que sin pensar que su hija con el tiempo iba a tener el cargo que ella tenía en ese tiempo. Ahí se inició mi amor por la Cruz Roja. En el año 2005.
¿Cuáles han sido los mayores desafíos que ha tenido la Cruz Roja?
Son muchos desafíos. Este es un desafío que tomamos todos en conjunto, yo dirigiendo mi institución y mis voluntarios, que con ellos se hace el trabajo, porque una persona sola, la presidenta, no puede hacer las cosas sola, pero el mayor desafío, pienso, ha sido lo que vivimos en el año 2019, los incendios y cuando ocurrieron los incendios de La Cabaña.
Creo que eso ha sido lo que más me marcó, a mí en lo personal. Ver la destrucción total, las personas que quedan completamente vulnerables ante esa situación donde en las casas, por ejemplo, no queda nada. Incendios, nosotros siempre visitamos los lugares de incendios; primero vamos a hacer un catastro y después nosotros vamos con la ayuda que tenemos y de la forma que podemos ayudar a las personas. Eso ha sido lo que a mí me marcó grandemente.
¿Cuáles son los principales proyectos o metas que esperan impulsar próximamente aquí en la Cruz Roja?
Mi sueño como personal en este corto tiempo que me queda es algo que ha venido hace mucho tiempo; es hacer un baño y una ducha solidaria para poder nosotros bañar a la persona en situación de calle.
Nosotros podremos ayudarles de esa forma, si ellos no se pueden bañar solos, nosotros bañarlos, tenerles su baño con agua caliente, como corresponde, y así darles una mejor calidad de vida.
Lo otro, es hacer un policlínico regularizado, como se nos exige. A nosotros se nos prohíbe el funcionamiento del policlínico. Nosotros no podemos inyectar, no podemos hacer curaciones, nada de eso, porque no tenemos resolución sanitaria. Si nosotros la tuviéramos, tendríamos que contratar un profesional.
Sería bueno tener un policlínico en regla, yo sé que no va a ser difícil, porque tenemos las condiciones, nosotros tenemos nuestra propiedad completamente regularizada, entonces serían lo demás. Siendo bien asesorados, creo que lo vamos a poder lograr, en conjunto con mi directiva y con todo el equipo que trabajamos aquí.
¿Qué áreas considera usted que requieren mayor fortalecimiento? Ya sea en la infraestructura, capacitaciones, recursos humanos. Todo esto como para mejorar la filial acá de Carahue.
Recursos humanos. 100% recursos humanos y, como lo otro serían capacitaciones, ya que todavía nuestra casa nos puede durar un poco más, para más a futuro tratar de mejorar lo que es infraestructura, pero por el momento el recurso humano.
¿Cuáles serían las principales capacitaciones que necesitarían?
Nosotros somos autónomos. Lo que nos fortalece son los cursos de primeros auxilios y cursos de doctrina, de capacitaciones. En todo aspecto, porque La Cruz Roja se divide en varios fortalecimientos que tiene. Nos rigen nuestros principios fundamentales, en ellos va toda la doctrina, que es una de las cosas más importantes, los primeros auxilios y doctrina institucional.
¿Qué mensaje le gustaría a usted transmitir a la comunidad? O a quienes puedan sumarse como futuros voluntarios. ¿Qué sería un mensaje que le traería a usted?
Invitarlos a integrar las filas de nuestra institución Cruz Roja, sobre todo a la juventud, porque en la juventud es el futuro. Para que esto nunca se pierda, para seguir vivos, para seguir vigentes. Nosotros en este momento somos 22 voluntarios, pero de esos 22 voluntarios, el 50-60% es adulto mayor. Entonces lo que necesitamos inyectar a nuestra institución es juventud. Ese sería mi pedido, llamado, mi invitación a los jóvenes a integrar Cruz Roja, encantarse con ella; es una labor muy bonita.
