Con sensaciones positivas y la convicción de estar avanzando en el camino correcto, Coquimbo Unido regresó al puerto tras completar una exigente gira por el sur del país, donde disputó dos compromisos de preparación que dejaron un saldo positivo de un triunfo y una igualdad, además de valiosos minutos para jugadores que comienzan a integrarse al plantel campeón.
La expedición aurinegra permitió al cuerpo técnico observar variantes, probar asociaciones y, sobre todo, medir el templo competitivo del grupo en contextos que, si bien fueron amistosos, tuvieron una exigencia superior.
Así lo dejó en claro el entrenador Hernán Caputto, quien subrayó que este tipo de partidos “tienen un carácter diferente”, ya que ponen en juego no solo lo futbolístico, sino también la presentación, la competencia interna y la identidad del equipo.
En el primer duelo de la gira, el elenco pirata logró imponer condiciones y sacar adelante un partido trabajado ante Concepción, mientras que en el segundo compromiso ante Huachipato, el marcador terminó en blanco, en un encuentro intenso, disputado en una cancha compleja y con una importante carga física acumulada. Pese a ello, Coquimbo volvió a mostrar solidez defensiva y orden colectivo, cualidades que mantiene desde la pasada campaña.
Caputto valoró especialmente la posibilidad de ver en acción a una gran cantidad de jugadores, muchos de ellos sumando minutos tras integrarse recientemente a la pretemporada.
“Más allá de los resultados, que siempre importan, lo positivo es haber visto a muchos futbolistas competir, ganar ritmo y experiencia. Eso es una ganancia clara para lo que viene”, explicó el DT, quien además destacó la concentración, el amor propio y la rápida asimilación del trabajo por parte de un equipo que, en varios pasajes, presentó una oncena distinta a la utilizada en compromisos anteriores.
Dentro de esa evaluación, el técnico fue enfático en mantener el sello que caracterizó al campeón 2025 con su humildad, espíritu aguerrido y un paso a paso sin mirar favoritismos. “No hablo de eso. Hablo de lo que el equipo es capaz de entregar. Siempre seremos un equipo humilde, intenso y con hambre de seguir creciendo”, sostuvo.
En el plano individual, la gira dejó buenas impresiones en los jugadores que buscan consolidarse dentro de la rotación. El portero Gonzalo Flores, titular ante Huachipato, destacó la importancia de sumar minutos y confianza, considerando el calendario que se avecina. “Se vienen muchos partidos y todos tenemos que estar preparados. El arco en cero también es importante y refuerza el trabajo defensivo del equipo”, señaló.
Por su parte, el zaguero Matías Fraccia, incorporado para la presente campaña, valoró el funcionamiento colectivo, especialmente en un equipo que aún está en proceso de conocerse. “Jugamos contra rivales fuertes y aun así hicimos un tremendo trabajo. Defensivamente el equipo se ve sólido, y eso es fruto de una idea que viene desde la temporada anterior”, apuntó el central, quien también reconoció que, en lo personal, sigue sumando ritmo tras una campaña con menos minutos.
Con la gira ya en el espejo retrovisor, Coquimbo Unido retomará los entrenamientos hoy en el complejo Las Rosas, para el martes emprender viaje a Viña del Mar, donde este miércoles disputará la semifinal de la Supercopa Chile ante Deportes Limache. Un duelo clave, de eliminación directa, que marcará el primer gran desafío oficial de la temporada.
En caso de avanzar a la final, los aurinegros deberán volver a la cancha el domingo para enfrentar al ganador de la otra semifinal, que animarán a la Universidad Católica y Huachipato, también en Viña del Mar.
