Deportes La Serena atraviesa semanas de absoluto hermetismo luego del cierre de la temporada 2025. Fiel a una política institucional que históricamente ha mantenido escasos canales abiertos a la comunidad y la prensa, el club serenense no ha entregado señales públicas claras sobre su proyecto deportivo para 2026.
Sin embargo, algunos hechos concretos comienzan a delinear el complejo escenario que enfrenta la institución tras una campaña en la que logró mantener la categoría recién en la última fecha del torneo.
Lo primero y más claro es que Mario Sciacqua no siguió como entrenador, luego de que el club decidió no extender su vínculo tras el término de la temporada oficial. A ello se suma que la plantilla fue completamente finiquitada, quedando solo un grupo reducido de futbolistas con contrato vigente, quienes deberán dar el puntapié inicial al nuevo proceso.
En ese contexto, ocho jugadores están citados para presentarse el próximo viernes 26 de diciembre, fecha fijada para el inicio de la pretemporada. Se trata de futbolistas que mantienen vínculo contractual con el club y que, por ahora, constituyen la única base concreta del plantel 2026: dos arqueros, cuatro defensores y dos mediocampistas.
Los citados son los arqueros Eryin Sanhueza y José Tapia; los defensores Lucas Alarcón, Matías Cortés, Fernando Dinamarca y Joaquín Fernández, y los volantes Sebastián Díaz y Felipe Chamorro, un grupo reducido que refleja de manera nítida el punto de partida de un equipo que deberá ser prácticamente reconstruido en todas sus líneas.
En paralelo a la conformación del plantel, el club trabaja – también con extrema reserva – en la búsqueda del nuevo jefe técnico que liderará la campaña venidera. Tras la salida del gerente deportivo Hugo Balladares, de manera transitoria el entrenador Francisco Bozán estaría cumpliendo un rol clave en el área deportiva, liderando conversaciones junto a un equipo operativo radicado en Santiago, que es el que finalmente articula las decisiones estratégicas del club.
De hecho, al curso de varios nombres que se han vinculado al elenco serenense, destaca el de Pablo de Muner, argentino de 44 años que viene de dirigir en Las Águilas Doradas de Colombia, quien podría ser una opción real.
Respecto a eventuales renovaciones, se ha conocido el interés de la dirigencia por retener a dos nombres relevantes del último plantel: el mediocampista Sebastián Gallegos y el goleador Jeisson Vargas. En el caso de Gallegos, el propio jugador manifestó públicamente su deseo de continuar defendiendo la camiseta roja. Sin embargo, hasta el inicio del período de vacaciones no se habían producido acercamientos formales, lo que vuelve a evidenciar la lentitud del proceso y la falta de definiciones claras.
Desde el interior del club, eso sí, transmiten calma. “Lo cierto es que se está trabajando de manera tranquila, viendo y observando nombres de técnicos, como también de jugadores que podrían sumar a la próxima campaña”, explica una fuente de la administración. Todo indica que la dirigencia mantendrá la misma fórmula de los últimos mercados de verano, caracterizada por el silencio prolongado y el anuncio casi simultáneo de incorporaciones una vez iniciada la pretemporada, sin mayores adelantos anteriores.
Deportes La Serena se enfrenta de esta manera, un nuevo ciclo marcado por la incertidumbre – como ha ocurrido en los últimos dos procesos -, con un plantel de renovados realmente esmirriado, un cuerpo técnico aún por definir y un proyecto que, al menos hacia el exterior, sigue sin mostrar apertura hacia la comunidad y, en especial, a sus abonados.
